El ego es el enemigo de Ryan Holiday

Episodio 269

¿Qué hacer cuando el mayor obstáculo en tu camino es interno?

Ese es el tema principal del programa de este mes, donde aprenderás cómo usar la humildad, la autoconciencia, el propósito y el realismo de la mano del libro «El ego es el enemigo» de Ryan Holiday.

Valoración Raúl: ★★★½
Valoración Jeroen: ★★★¾
Valoración Quique: ★★★★

 

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Índice de la reseña

  • (03:05) ¿Qué vas a encontrar en este libro?

  • (04:26) ¿Y quién es el autor?

  • (07:32) ¿Qué es el ego?

  • (15:38) Aspiraciones, Éxito & Fracaso

  • (17:41) ¿Ser o hacer?

  • (20:39) Hablar, hablar, hablar

  • (29:05) Convertirse en estudiante

  • (36:47) Cuidado con la enfermedad del yo

  • (41:51) ¿Tiempo vivo o tiempo muerto?

  • (51:08) No podemos aprender si creemos que ya lo sabemos

  • (53:40) Resumen

  • (55:57) Estilo y valoración

  • (1:00:44) El siguiente libro

  • (1:01:40) ¡Nos escuchamos muy pronto!

 
Mi oponente es mi maestro. —Ryan Holiday
 

Recursos mencionados

 

Transcripción

En medio de estas merecidas vacaciones, seguimos fieles a tu episodio semanal de KENSO. Así que durante los meses de julio y agosto vas a disfrutar de la escuela de verano gracias a los patrones de KENSO Círculo. Nueve capítulos donde reseñaremos los libros clave de la efectividad personal. Y si tú también quieres apoyarnos para que el podcast siga adelante, únete a KENSO Círculo. Como miembro de KENSO Círculo, recibirás cada mes una reseña de los mejores libros de productividad. Accederás de manera anticipada y sin publicidad a los episodios del podcast. Reciberás un descuento en nuestros cursos online con cursos y lo más importante, nuestra eterna gratitud. Te esperamos en KENSO.es/circulo y disfruta de la reseña de esta semana.

Quique: ¿Qué hacer cuando el mayor obstáculo en tu camino es un enemigo interno? Ese es el tema principal del programa de este mes donde vas a aprender cómo usar la humildad, la autoconciencia, el propósito y el realismo de la mano del libro El Ego es el enemigo de Ryan Holiday.

Jeroen: Bienvenidos a nuevo episodio de KENSO Círculo, el podcast donde descubrirás los libros para recibir la efectividad para ser más feliz. Yo soy Jeroen Sangers , aprendiz en mantener la sobriedad.

Raúl: Yo soy Raúl Hernández, aprendiz en salir de mi propia cabeza.

Quique: Y yo soy Quique Gonzalo, aprendiz en hacerme amigo de mi enemigo El Ego. Bienvenidos y sobre todo gracias por estar ahí miembros de KENSO Círculo. Que sepáis que yo creo que a nosotros esto quizás lo decimos poco a menudo, ¿verdad? Chicos, pero nos hace especial ilusión grabaros estas reseñas en exclusiva para vosotros.

Raúl: Pues sí, porque aparte de ser un proceso gratificante, esto de leer un libro, digerirlo, compartirlo entre varios, el poder comentarlo con vosotros así un poquito en petit comité, saber que estáis ahí, saber que nos apoyáis, pues para nosotros es una pequeña forma de devolveros todo eso que vosotros nos dais a nosotros y de agradeceros vuestro apoyo y vuestro soporte a lo largo de los meses. Así que muchas gracias, estamos encantados de tener este ratito con vosotros.

Quique: Queremos a toda la audiencia de KENSO, pero a vosotros queremos un poquito más.

Raúl: Hombre, es nuestro eterno agradecimiento, lo decimos siempre y es verdad.

¿Qué vas a encontrar en este libro?

Quique: Muy bien, pues hoy vamos a tratar… El ego es el enemigo de Ryan Holiday, autor de Best Sellers y sobre todo personaje interesante porque se ha centrado mucho en la cultura estoica. Y lo que Ryan, lo que ahora tú vas a encontrar después de escuchar esta reseña, es una recomendación de, bueno, menos parloteo, menos chacharilla, de olvidar un poco de nuestras historias, moderar nuestras pasiones, aprender de lo que hacemos, aceptar nuestros fracasos y sobre todo, insistir, perseverar. Vamos a encontrar un libro donde Ryan Holiday, que ahora hablaremos un poquito de él, nos va a ofrecer anécdotas de, como siempre, en estilo muy americano, atletas, políticos, líderes empresariales que aprendieron… Militares, muchos militares también. Muchos militares, cierto es, cierto es. Claro, porque esto tiene mucho que ver con los estoicos. Al final, Marco Aurelio era un gran general. Pero estas personas que aprendieron la dura lección que a veces nos espera cuando nos dejamos llevar por el ego, esa parte, ese peligro que nos puede dañar a menudo, porque hoy más que nunca estamos en una sociedad egocentrista, así que yo creo que va a merecer la pena. Un estilo muy coloquial. Yo ya puedo decir que el libro se lee como si estuvieras recibiendo los consejos de un buen amigo que además se cree listo. Capítulos breves que se entienden de manera bastante sencilla. Y aunque hay momentos que esto también es muy americano, y ahora que ya lo podemos empezar a decir, somos expertos en ello, estos americanos redundan mucho en repetir los temas una otra vez. Pero creo que aquí vamos a poder entender que hay enfoques alternativos a los que podemos superarnos si dejamos de lado, dominamos nuestro ego. Y Ryan Holiday nos va a enseñar un poco a hacerlo. Eso es lo que nos espera. Así que, Gerún, nuestro amigo Ryan, que tiene una historia de lo más interesante.

¿Y quién es el autor?

Jeroen: Sí, sí, sí. Hablando del libro, del libro estaba pensando como buen libro americano también. El mensaje clave ya está en título. Que más resumir más allá de el ego es el enemigo. No se puede hacer. Ryan Holiday. Qué sabemos de él? Pues yo encontró Ryan Holiday en su vida anterior, cuando hace ya unos 15 años o algo así, de repente se puso en modo esto del growth hacking. En las técnicas un poco virales para hacer crecer las empresas. Y por tanto, justo en este momento estaba levantando de montar mi propio negocio, a ver cómo puedo hacer mis cosas virales. Y había un tío, este chico Ryan Holiday, que tenía un curso, tenía recursos. Como cómo hacerlo, que obviamente en mi caso no funcionó. Me ha costado 10 años para dejar de trabajar solo y unirme a KENSO. No. Pero por esto. Viene del mundo de negocios, de marketing. Que ha trabajado en muy joven, porque porque si estaba mirando poco su su curriculum, pues a los veinticinco años ya entraba en American Apparel, que en los principios de este siglo era poco la marca más popular de camisetas y todo esto. Y ahí pues rápidamente has crecido hasta hasta ser el director de marketing. Pues básicamente. Ha empezado a escribir, ha empezado a aprender también. Es un chico que aprende mucho, lee mucho y muy rápidamente ha dejado esto de los negocios para dedicarse como como escritor. Creo que es un poco su su trayectorio. Y ha escrito con mucho éxito varios libros. No solo ha empezado con libros negocios como Growth Hacker Marketing, pero después ha pasado al y realmente se ha hecho famoso a través de la filosofía histórica como primer libro El Obstáculo es el Camino y el libro de hoy también es el segundo de esta serie sobre el estoicismo. El libro es el enemigo y ha escrito varios más después.

Quique: Por aquí, de hecho, tengo sus diarios que como yo creo que algo interesante a tener en cuenta es que Ryan Holiday parece haber vivido un momento de epifania. Es decir, después de ser uno de los referentes del Growth Hacking, que es esto de crecer a lo bestia, hacer crecer a lo bestia en número de seguidores. Pero como dice Jeroen, fue uno de los pioneros, vivió ese momento de epifania, se cayó del caballo y de repente empezó a decir tengo que ser buena persona. Y para eso vamos al estoicismo.

¿Qué es el ego?

Y por eso este libro, que es el que hemos elegido, en el que habla del ego. Yo creo que lo primero es hablar un poco de qué es el ego. Y Ryan lo que nos dice es que al final cualquier persona que tenga ambición por consiguiente tiene ego. Y al final lo que tenemos que entendernos es que muchas personas lo que hacemos es organizar nuestras habilidades en función de nuestras metas y eso contiene ego. Qué podemos ver ahí donde podemos ver reflejado esta actitud? Artistas, atletas, científicos, empresarios. Que lo que hacen es lograr sus objetivos al aprovechar ese enfoque y ese deseo de crear, de descubrir, de romper marcas. Lo que sucede es que el ego impulsa estas actividades con demasiada frecuencia y ya también en otros ambientes de tu propia vida. Por lo tanto, por un lado, el ego es esa parte que es necesaria para que podamos seguir adelante. Pero si lo llevamos al extremo, nos lleva a un lugar poco sano en el que lo que tiene es un efecto puesto y es bloquear nuestra capacidad de desarrollo, porque el ego lo que hace es alimentar una fantasía de autocomplacencia. Es en cierto modo el ego esa ambición egoísta y que debilita el vínculo y la interacción con los demás. Y esos son elementos que también nos posibilitan ese éxito hacia poder crucer. Así que lo importante aquí que nos recomienda Ryan es que si quieres evaluar tus fortalezas de manera adecuada, adoptes una combinación entre seguridad y humildad. Yo creo que esto es una palabra muy importante y reconocer sobre todo que el ego nos ofrece esa comodidad de la autocomplacencia, pero nos puede volver un poco como decirlo, comodones y cegarnos ante futuras oportunidades que pueden aparecer en nuestro entorno y a nuestro alrededor.

Raúl: Fíjate aquí que para mí aquí empieza uno de los para mí problemas del libro. Cuando dice que el ego es el enemigo, pero luego durante el libro te das cuenta de que no es tanto, es el exceso de ego. Es el enemigo, porque durante todo el libro te está diciendo que hay una pequeña parte de ese impulso, de esa ambición inicial, de ese deseo de perseverar, de ese que claro, si si llevas la humildad al extremo, pues te quedarías en o que sea lo que Dios quiera, yo la voluntad de Dios. No, hombre, hace falta tomar las riendas de tu propia vida. Hace falta impulsar. Obviamente, si te pasas, entras en el en el reverso tenebroso. Y para mí el problema es saber cuando te pasas. Es decir, no hay una escala donde es oye, si estás en un 5 de ego, estás bien, pero como te pasas a un 6, ya estás mal, sino que a veces hace la trampa. Y yo creo que Ryan también con los ejemplos que cuenta hace la trampa de decir, bueno, como a este le salió bien, voy a decir que estuvo bien porque controló su ego y a este le fue mal, pero no cuenta a otros que hicieron exactamente lo mismo y les salió con un resultado diferente que podrías decir oye, a este lo de ser un poco egocéntrico le fue bien. Entonces a mí hay un punto ahí donde creo que parte de una premisa moral, es decir, el ego es el enemigo y a partir de ahí construyó mi libro. Creo que se podría haber construido un libro que se llamase el ego es tu amigo y hubiese sido igual de convincente porque hubiera sido capaz de encontrar ejemplos de gente que por falta de ego se quedó en el camino y precisamente por tener esa seguridad de hacer uno mismo y ir hacia adelante. Claro, te dice no, que es que Alejandro Magno. Hombre, que es que su problema era el exceso de ego. Estamos hablando de uno de los grandes personajes de la humanidad, es decir, tampoco le fue tan mal o general pato. No, no sé. Hombre, mal, mal no les fue. Claro, si me coges al de DeLorean, que fue un tarao o al Howard Hughes, pues estás jugando un poco con ventaja, estás cogiendo los extremos. Pero ahí, ahí me empieza a incomodar un poco el planteamiento priorístico.

Jeroen: Depende también un poco de tu definición del ego, porque obviamente hay diferentes maneras de expresar el ego. No estamos en este libro hablando del concepto psicoanalítico de Freud, el ego con la ley mayúsculas, no? Si no entes algo más de verigo que en este libro el ego representa el deseo de de recibir la reconocieron de reconocimiento para lo que técnicamente has hecho, pero sin hacer el trabajo requerido para obtener este reconocimiento. En este sentido, yo creo que siempre está casi siempre está negativo. Yo quiero sentir ser famoso, pero sin hacer nada para ser más famoso. Simplemente me queda con este deseo.

Raúl: Sí, el hecho, la definición que da es una poco saludable creencia en la importancia de uno mismo que dices Vale, pues cuando esa creencia en la importancia de uno mismo se transforma en poco saludable, pues obviamente todos estamos de acuerdo en que está mal. Pero hay un momento en el que sí es positivo. Y de hecho había una frase por ahí, no sé si de Bill, de uno de los entrenadores de los que mencionan, dice Hace que la autoconfianza se transforma en arrogancia, que la asertividad se transforma en obstinación y la auto seguridad se transforma en regles a abandono. Supongo que será en tomar decisiones completamente alocadas. Al final es claro. El exceso hace que esa balanza se desequilibre hacia ese lado, pero hace falta tener un poquito para tener esa seguridad, para tener esa. Es como que dice dónde está la diferencia entre la perseverancia y la obstinación. Donde marcas el momento en el que está siendo perseverante y eso es bueno o está siendo obstinado y eso es malo. Difícil de marcar la frontera.

Quique: A mí el punto que me parece interesante de lo que comenta Ryan Holiday y por donde yo le puedo sacar provecho y fruto a este libro. Es entender que el enemigo puede ser el ego cuando tú intentas enfocar todas las soluciones a los problemas desde el mismo lugar donde lo resolviste una vez. Es decir, si a mí se me da muy bien, por así decirlo, hacer preguntas a la gente para que lleguen a la conclusión que yo quiero, voy a hacer esto con todo el mundo porque es donde yo me siento cómodo. Para mí es fácil, es un entorno sencillo. Y entonces voy a abordar todas las situaciones independientemente de que lo necesiten o no desde ese punto de vista. Lo podemos poner en ejemplos de deportistas. Si a mí lo que me interesa es marcar más goles que cualquier otro jugador en cualquier competición, oye, pues voy a hacer que mi ego al final me lleve a jugar en un país o en un equipo de, por así decirlo, tercera fila con tal de seguir marcando más goles y romper una métrica que haya establecido, un objetivo que haya establecido. Entonces es ahí donde yo veo que sí el ego puede ser un problema en nuestro día a día, porque yo, por ejemplo, me he visto representado en alguna de estas situaciones, que es pensar que los demás podrían solucionar los problemas por el mismo lugar que lo he hecho yo, por el camino que yo he andado. Y probablemente es aquí donde me tengo que dar cuenta que el ego tengo que ponerlo un poco de lado para llevarlo hacia otros lugares. Más escucha, activa, más preguntas que nos ayuden. Pero estoy de acuerdo contigo, Raúl, al mismo tiempo en que aquí vemos una perspectiva muy americanizada de lo que él nos propone, que efectivamente el libro, yo creo que si hubiera sido escrito en Europa con nuestra tradición mucho más clásica, hubiera sido el ego puede ser tu amigo.

Aspiraciones, Éxito & Fracaso

Raúl: Pero fíjate lo que has dicho ahora me lleva también a otro punto que creo que es importante de cómo está planteado el libro. El libro tiene una estructura muy sencillita, muy limitada. Al final te dice y divide los capítulos en tres grandes bloques. Te dice que luego puede ser un problema para ti o el exceso de ego en la fase aspiracional, es decir, cuando estás construyendo algo y estás en el camino de construir y básicamente te dicen oye, no te flipas demasiado pronto, que te queda mucho camino por recorrer. Puede ser un problema cuando efectivamente consigues un éxito y te quedes cegado por ese éxito y te empiezas a pensar que eres un crack y que eres el mejor y que tú tienes la razón en todo. Y eso te impida o te desconecte con la realidad. Eso que llaman el síndrome de la Moncloa. Bueno, pues ha aplicado a a cualquier otra cosa. Y luego puede ser un problema cuando vengan maldadas, cuando venga el fracaso que te dice, como te dicen todos los estoicos y como te dicen todas, que va a venir. Y no sabes por dónde te va a venir la leche, pero te va a caer. Entonces, si afrontas ese fracaso con un exceso de ego, vas a tener mucha menos resiliencia a la hora de abordar. En estos tres bloques, lo que hace es encajar un montón de capítulos que yo los veía como en cierta manera desconectados entre sí. Me sonaba un poco como las meditaciones de Marco Aurelio, no es como oye, te lanzo esta reflexión y esta otra y esta otra, que creo que es interesante a la hora de leerlo, porque puede que haya una que te resuene. Y a mí ha habido algunas que me han resonado. Ostras, esto sí es un problema para mí y otras que no. Decirme esto creo que no es un problema para mí. Creo que tiene esa facilidad el libro de presentarte como un bufet muy grande donde tú puedes escoger cuál es el tema que te hace pensar. Y a partir de ahí, cómo quieres darle la vuelta. En ese sentido, creo que te pone muchos espejos delante para que tú elijas cuál es el más significativo para ti y trabajes sobre ello. Y de hecho hablabas que uno de ellos con lo que empieza es con el tema de las aspiraciones.

¿Ser o hacer?

Quique: Y aquí es gracioso porque habla de John Boyd, un piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que ni tú ni yo ni nadie probablemente aquí conozca, le conozcan en su casa, pero que revolucionó las operaciones militares modernas en la Fuerza Armada estadounidense. Y entonces él lo pone como ejemplo a la diferencia entre trabajar para obtener reconocimiento y trabajar para lograr algo. Entonces, Boyd le preguntaba a los soldados que tenía a su cargo si deseaban ser o hacer. Pero al final, simplemente ser alguien es más fácil que conseguir resultados. Esto lo hemos dicho muchas veces. Querer, cuando utilizamos el verbo querer, ya lo hemos conseguido. Oye, yo quiero ser más listo. Bueno, pues el querer ya lo tienes. Otra cosa es que luego seas más listo. Y entonces habla como a pesar de las creencias que alientan a las personas a que encontremos esa pasión, que quizá este no sea el mejor de los consejos, porque la pasión conduce al entusiasmo en detrimento de una reflexión mucho más cuidadosa, que yo creo que es algo importante. Entonces, la energía y la emoción que ponemos en la pasión a veces puede ocultar una debilidad que con el tiempo puede aparecer. Entonces, ahí ha hablado unas cosas que nosotros en quenso. Yo creo que fortalecemos o reforzamos mucho este mensaje de él. Dice que al final tener un propósito con razones y metas en lugar de tener una pasión que la quieras llevar ya a cabo. Entonces, ese contraste, yo creo que ya es importante respecto a la parte aspiracional.

Raúl: Y ahí es ya donde nos dice que sí. Es un poco la lebre y la tortuga el no dejarse llevar por los impulsos. El ahora me siento muy motivado y voy a hacer esto porque tengo pasión. Ahora me encuentro un problema y no. Al final, lo que promueve es hoy si tú quieres conseguir algo, tienes que ir piqui piqui poquito a poquito, sabiendo que es lo que toca hacer, arremangándote a mí. Uno de los que más me ha me ha dolido internamente es en el de work work work. La idea de que chico, que está muy bien, que tú en tu cabeza formes un futuro maravilloso, que no sé qué, pero a la hora de la verdad no queda más que un pum, subirse las mangas hasta los codos y currar y echar horas y enfrentarse a las dificultades y pedales y pedales y pedales. Y todo lo demás. El pensar que el mundo te debe algo, que qué injusto que no lo hayas conseguido ya, porque esto no va más rápido. Calla, mete esto lo decía Woody Allen también. Oye, tienes que meter tu nariz en tu en la piedra de de afilar y seguir afilando y seguir afilando y seguir trabajando. No puedes estar pendiente de todo lo demás.

Hablar, hablar, hablar

Otro capítulo que curiosamente también es todo el toque parece que cuando me repite las cosas tres veces, como que me engancha más. Es que lo fácil que es y más en el mundo de hoy en día crear una apariencia de éxito en términos de reconocimiento en redes sociales de muchos likes de voy a no sé qué. Soy top voice de LinkedIn. Soy speaker de Ted X, que en fin, hay un Ted X hasta aquí al lado de mi casa, en el barrio de abajo, bajas y ya un montón. Totalmente. Pero te lo digo en serio. Ted X Parque de la Isla se llama. Fue ayer en Aranda de Duero. Te quiero decir que es muy fácil ponerse chapitas y conseguir con gratu leis no cuando la gente da muchos likes. Y confortarse en eso como si eso significase el éxito de verdad. Cuando el éxito de verdad, si te pones de verdad analítico y dices oye, pero tú cuánto has facturado o tú cuánto es la rentabilidad de tu negocio o tú no, pero fíjate el reconocimiento. Ya, ya, pero al lío. Pues eso, lo fácil es que es en el mundo de hoy, dejarse llevar por la viralidad, por el tengo no sé cuántos followers o porque soy un tiktoker de no sé qué. Y eso también me lleva a decir oye, hay que hablar mucho menos, figurar mucho menos, posturar mucho menos y trabajar mucho más.

Jeroen: Este me recuerda el influencer que el año pasado que ya tenía, me parece que estaba en Instagram con millones de seguidores y el año pasado decidí lanzar su propia línea de camisetas, me parece algo de ropa, una cosa muy sencilla. Y al final, con sus millones de seguidores ni llegaba la pérdida mínimo de 10 ejemplares de 10 ventas. Pues mucho influencia, pero al final de hablar de tu trabajo, hablar sobre tu trabajo a veces parece igual de real que hacer tu trabajo, pero no es así.

Raúl: Sí, de hecho, hay una parte que me resulta muy gracioso como lo expresa Ryan Holliday, ¿qué quieres decir? ¿Ir a conferencias a hablar de mi empresa no la haces rentable? No. Pero no. Y dices, vaya, tendré que trabajar entonces.

Quique: Yo creo que ahí es muy importante esa parte de… El hiperrealismo editado del que hablamos en el libro de KENSO, que al final la gente, cada uno de nosotros, oye, igual que Julio Iglesias, prefiere que le cojan y le hagan las entrevistas a su lado izquierdo, que es el bueno, si eso lo hace Julio Iglesias, es que no hacemos los demás. Entendedme, por esos likes o por ese reconocimiento, porque es parte de pertenecer a una tribu y cualquier tribu se basa en el que tú puedas tener ese reconocimiento de los otros. Por eso el que nos cuestionemos la historia de los demás, el que cuando leamos una autobiografía, entendamos cómo esa persona ha llegado hasta ahí. Por ejemplo, yo a mí una persona que me encantaba era Steve Jobs, hasta que de repente lees su biografía maravillosamente. Es que esa escrita por Walter E. Saxon y te das cuenta de que tenía una capacidad maravillosamente maligna de coger y distorsionar la realidad a su favor. Y esa distorsión de la realidad a él le hacía brillar más a cambio de quemar a muchas otras personas en el camino, a nivel personal y profesional.

Raúl: Mira, me agrada que saques a Steve Jobs, porque le voy a dar otro palo a Ryan Holiday, que precisamente utiliza a Steve Jobs como ejemplo, pero lo utiliza como ejemplo de persona que vio la luz y se dio cuenta de que tenía que controlar su ego, porque en su primera etapa en Apple era un ego desmedido y no sé qué. Y luego en la segunda vino como más humilde. Y dice, este humilde humilde creo que nunca jamás es una etiqueta que se podría asociar a Steve Jobs. Igual no era un capullo integral elevado a la décima potencia como al principio y solo era la novena. Todo lo que he escuchado de Steve Jobs, incluso hasta el momento de su muerte, era como, ostras, este tío de ego no anda escacito. No, no, no.

Quique: Y luego lo interesante, fíjate, ahora que sacamos el tema de Steve Jobs, es que entiendes su necesidad de ego cuando eres capaz de comprender que fue un niño adoptado y cómo eso le marcó toda su vida. Fíjate cómo sería, os cuento esta anécdota por si no la conocéis, que él al final termina pagando para descubrir quién era su padre y un día se presenta en el restaurante de su padre sin decirle que era él ni nada, pero simplemente con ese dolor interno, tal y como lo cuenta, de decir mira quién soy, mira lo que he conseguido llegar a ser, aunque tú no me quisieras. Y ahí es donde la realidad de Steve Jobs con la realidad de su padre biológico no tiene nada que ver. Luego le dijo que era su hijo y estuvieron hablando y al final necesitó esa aprobación, por así decirlo, del que había sido su padre biológico. Pero darnos cuenta, el trauma que le había ocasionado desde que era un niño hizo que ese ego se desbordara en muchísimos lugares. Por eso creo que es importante reconocer qué historia hay detrás de las historias.

Jeroen: Sí, efectivamente, que este es el peligro de este formato tan americano de de siempre empezar con una anécdota de hay veinte y pico de capítulos y todos los capítulos. Yo creo que el 75 por ciento es una anécdota que expliquen una historia sobre una persona. Algunos se repiten, pero los personajes, no las historias, pero hay algunas personas que salen varias veces en el libro. Pero claro, son veinte y pico de anécdotas y simplemente una anécdota destaco una pequeña parte de la vida de esta persona. Una cosa que he hecho y siempre en resumirlo tanto pierdes muchas matices que seguramente en el ejemplo de una persona que no tenía mucho ego y va a tener éxito. Seguramente había momentos de mucho ego también o al revés, gente que están aquí pintado como la Howard Hughes, que era un midoinario con más ego del mundo. Pues seguramente también tenía sus momentos con sus hijos que no tenía tanta ego. Pero todo esto se pierde en este formato porque son muchas anécdotas.

Raúl: Sí, además, la historia la creas, la articulas en función de los intereses de lo que quieres contar. Pues cuando haces una autobiografía, pues adornas, editas, presentas lo que quieres presentar, buscas aquello que justifica tu línea argumental y eliminas lo que no. Hay una frase en El nombre del viento, la novela que que dice que por eso nos gustan tanto los relatos, porque tienen la claridad y la lógica interna de la que carece la vida. Entonces nos sentimos atraídos hacia hacia esa visión del relato, porque nos parece que todo encaja, que todo tiene sentido. Cuando la vida siempre es mucho más Messi, que dicen no Messi, futbolista o rey Messi, sino Messi de embarrada, de enguarrada, de liosa, de mezclada, de que hay de todo, bueno y malo, positivo y negativo. Con lo cual, cuando utilizamos esta visión, que es otro de los problemas que yo lo veo en el libro, esta visión de las evidencias, las anécdotas, evidencias basadas en anécdotas, perdón, dices, estás jugando conmigo, estás contándome el señor Sherman. A mí, por ejemplo, dentro del libro hay una narrativa que que me chirrea mucho, que es la de esta mujer que acabó siendo la CEO del Washington Post, que era la hija del anterior dueño. Su marido se suicidó y se ve y hace un montón de cosas. Y él la acaba poniendo de oye, qué buena fue que sometió a su ego y consiguió pues comprando acciones de su propia empresa, peleando contra los sindicatos. Digo, claro, porque le salió bien. Pero si cualquiera de esas cosas le hubiera salido mal, por ejemplo, comprando acciones de su propia empresa, hubiese hundido la empresa, diríamos que fue una egomaniaca que pensó que esa era la forma correcta de hacerlo. Digo, entonces me estás haciendo aquí la 1314 Ryan Holiday y no me está gustando.

Convertirse en estudiante

Quique: Yo creo que hay un episodio que sí que le podemos sacar algo y es el de aprender a centrarnos. Y es cuando habla que, al final, el ego, en cierto modo, es capaz de inhibir nuestra capacidad de aprendizaje. Y lo que nos recomienda Ryan Holiday es mantener esa mentalidad de el aprendiz continuo, del niño, que siempre se pregunta el por qué pasan las cosas, no? Porque esta forma de enfocar la vida al final es un reconocimiento a que siempre hay algo más que podemos aprender. Y el éxito no nos convierte en expertos. Es decir, nosotros podemos tener un podcast de éxito, entre comillas. Nos convierte eso en que seamos unos expertos en podcast. No tiene por qué. De hecho, seguimos aprendiendo de gente que tiene más pericia y que son mucho mejores y vas viendo qué hacen, qué no hacen para intentar tú también, oye, llenarte. Esa mentalidad de principiante cambia la forma en la que nos relacionamos con la vida. Y de hecho, lo que nos comenta Ryan Holiday es que nos podemos beneficiar al enseñar a las personas que sepan menos que nosotros en un tema, porque eso puede ayudar también a ver cómo somos capaces de explicar cómo hacemos lo que hacemos o qué es lo que hacemos. Hay dos anécdotas que cuenta aquí, una por un lado de John Wheeler, científico que colaboró con el desarrollo de la bomba de hidrógeno, que dijo que a medida que crece nuestra isla de conocimientos, también crecen las orillas de nuestra ignorancia. Es decir, mientras más sabes, más entiendes que necesitas aprender. Que algún día iremos a hacer un capítulo entero de esa frase de solo sé que no sé nada para que la gente entienda de verdad qué es lo que quería decir esa frase. Y luego también habla del jazzista de Winston Marsalis, del músico que dejaba ese concepto de oye, ese humilde, porque la humildad se nota en quienes no creen que ya lo saben todo. Y a medida que aprendemos, descubrimos los procesos que nos permiten aprender de manera más eficiente. Y el truco ahí está ya en la repetición de esos procedimientos de manera sistemática, que yo creo que esto es muy interesante. Es decir, oye, no porque hayas tenido éxito en algo, vas a ser un experto que muy bien lo decías tú antes, Raúl. A ver, nos encanta dar más una TED Talk que leernos un libro.

Raúl: Que en todo este tramo a mí me olía a al growth mindset, a la mentalidad de crecimiento, a ese concepto que popularizó Carol Dweck de oye, en cualquier estadio de la vida no te puedes considerar bueno o experto. Habrá cosas que sabes y cosas que estás por saber. Y siempre vas a tener un reto por delante y siempre vas a tener que trabajar para abordar esos retos. Yo creo que el ego, tal y como lo define aquí Ryan Holiday, puede ser un peligro porque nos hace no exponernos, nos hace sentirnos confortables lo que creemos que ya sabemos, repetirlo y una y otra vez y no salir a exponernos a nuevos aprendizajes, a nuevas ideas. Y eso es lo que hace es quedarnos anclados en no seguir creciendo, en seguir a bueno, como no estoy bueno, pues ya. Y no voy a ser bueno en nada más porque no me voy a exponer al trabajo necesario para llegar a conocerlo.

Jeroen: Lo que quería decir es que me encanta que justo sacas este que esta sección del libro, porque es el que si yo miro un poco de de todo lo que he aprendido de este libro, no, que en principio entrando yo pensaba este libro no va para mí, porque yo mucho ego no tengo. Pues ya es el primer señal de tener mucho ego.

Raúl: Yo ya estoy. Eso es el chiste que se hace con el desarrollo personal. Estoy liberado de la presión de ser. Soy mejor que los demás porque estoy iluminado y dice bueno, pues no estás.

Jeroen: No estás, no, no. Y esta es la gracia de tener y una de las cosas más interesantes que he encontrado en este libro es justo en este capítulo sobre siempre competir en estudiantes siempre y el concepto de lo que explica es el de más, menos e igual. Hay un argumento que para desafiar tu ego con frecuencia necesitas reunirte de una amplia variedad de personas. Yo he hablado un poco. Necesitas por un lado gente que son personas que son más. Son estas personas que son mejores que tú en tareas que te interesan, no? Porque estas personas que necesitas como maestro para desafiar un poco la idea de que tú has logrado algo, que ya has llegado donde está, porque tú siempre tienes ellos como ejemplo de que todavía hay mucho para mejorar, que son personas que te ayudan a enseñar, que te pueden enseñar cosas y te pueden ayudar a crecer. Después, al otro lado necesitas personas que son menos, que son menos hábiles que tú en las tareas que te interese por éste. Te ayudará a fomentar este humildad que de que has hablado, Kika. Son personas que te ponen a ayudar a enseñar justo a estas personas y brindar apoyo en lugar de concentrarte únicamente en tu propio éxito personal. Hay que compartir este, este, este. Aprendizajes, que es justo lo que estamos haciendo aquí. Y finalmente necesitas iguales, personas que están al mismo nivel que tú en una tarea en particular, que son estas personas que te ayudan a crecer juntos porque te pueden desafiar y empujar para que tú te esforces más. Yo creo que en este caso el esfuerzo es lo que realmente te ayuda a salir de tu ego. No es el éxito ni son los fracasos que vienen de este esfuerzo, sino el hecho de que te esforces. Y yo ya tengo pendiente de yo tener justo la alianza tomando la nota de bala. Yo quiero ver un poco las personas en mi entorno, a ver cuáles son los demás, cuáles son los de menos y cuáles son los mismos iguales y a ver quiénes son estas personas en mi entorno, quiénes tengo y dónde me fallan. Tal vez algunos demás, algunos de menos. No, porque hay cosas que todavía que tengo que aprender. Pues de quién? Hay cosas que puede enseñar que no estoy enseñando todavía. Y hay cosas que me gustaría hacer juntos con otros que para sí creciendo juntos. Yo creo que es un concepto muy práctico y sabes que siempre en todos los libros, incluso en estos de filosóficos, estoy buscando acciones para hacer.

Quique: Y en este justo en este elemento he encontrado algo de este es algo para mí que me parece súper interesante. Hecho ahí, lo tenía por aquí apuntado, digo, porque lo quiero traer a cuenta. Digo, por no sé cómo no metió esta frase Ryan Holiday. Hay una frase que se la atribuye a Mozart, que no sé si será de Mozart. Yo creo que es más de Tom Jobin.

Jeroen: Einstein, Einstein.

Quique: O de Dastin también, pero yo creo que era de Tom Jobin, que decía que la música no está en las notas, sino en el silencio entre ellas. Tom Jobin decía que la música es el silencio entre las notas. Y ahí es donde yo veo esa parte de humildad como contraposición al ego, como contraposición al ruido. Es decir, el silencio es el que puede hacer que una melodía vaya de una manera o de otra. Y esos nuestros momentos de calma, porque yo equiparo el silencio, esos momentos de reflexión, de introspección, de pararse. Porque en esta vida ahora mismo lo más difícil es quedarte parado, parada para tomar perspectiva. Y ese silencio es el que muchas veces nos da el sentido de la melodía, que es el resto de nuestra vida conforme a lo que decía Serú. Entonces, encontrar esos silencios, momentos de humildad, me parece que es otro de los puntos relevantes en este libro.

Cuidado con la enfermedad del yo

Raúl: Si queréis, pasamos a la otra parte o a las otras dos partes, que yo creo que van de la mano el éxito y el fracaso. Hoy, de hecho, yo creo que la forma de estructurar el libro viene derivado de esa visión circular. Que vale, pues pueden que las cosas te salgan bien, pero inevitablemente te van a salir mal. Y el hecho de que te salgan mal no significa que no te puedan volver a salir bien en el futuro. Es como un ciclo que nunca termina. Y cómo el ego puede ser una zancadilla para sacarle partido, estar preparado en esas visiones. A mí me gustaba la visión que hacía de los equipos de baloncesto. Yo no sé si era Pat Riley el que hacía el razonamiento de los Innocent Climb, de esos equipos que entran, que llegan a ser algo y que de repente tienen un éxito y que de repente tienen un éxito fantástico. Y como en las primeras etapas de ese crecimiento todo es como supertrabajo en equipo, nos apoyamos unos a otros, espíritu de equipo. Y como una vez que llegan al éxito, empiezan a pudrirse los elementos que les llevaron allí. El esfuerzo ya no se hace igual. Empezamos a mirar, oye, ¿por qué se está recibiendo más reconocimiento que yo? Empezamos a descuidar el entrenamiento, empezamos a prestar más atención a la prensa, no sé qué. Y de repente todo eso que había crecido a base de intangibles se deshace también a base de intangibles, muchas veces relacionados con ese ego, con dejar de prestar atención a precisamente los elementos que te ayudaron a llegar allí.

Quique: Fíjate, Raúl, que en este caso, en el tema del fracaso, me parece muy interesante el enfoque que hace Rayan Holiday. Y aquí sí que le tengo que aplaudir cómo lo hace, porque viene a contar un poco que el problema para él no es fracasar, sino que nos identifiquemos con el fracaso. En el sentido de que lo hagamos tan propio que pensemos que el ego va a intentar probar que el fracaso se va a convertir en éxito. Y yo creo que eso es algo que mucha gente lo asumimos como propios cuando decimos, oye, estoy con esta persona, no nos va bien, pero venga, vamos a dar otro paso más y lo vamos a convertir, al final va a ser una relación idíquilica maravillosa. Porque nos sentimos tan metidos que pensamos que vamos a ser capaces de transformar todo ese fracaso en éxito. Esto es una de las primeras leyes, cuando la gente estudia banca de inversión, que les explican que no te puedes aferrar a un fracaso. Es decir, tú ves que de repente una acción que tú has elegido, dices, no, pero es que ahora he perdido un 20%, pero seguro que ahora remonta. No, lo más probable es que siga cayendo, porque si está cayendo ya es por algo. Pero nos sentimos tan identificados que no somos capaces de reconocerlo, soltarlo y no lastrarnos con él hasta un fracaso mucho mayor, pensando que al final todo eso revertirá un día para convertirse en éxito. Porque al final tenemos que entender que el fracaso no refleja quiénes somos, sino lo que hicimos.

Raúl: Entonces hay una diferencia muy grande entre ser y hacer. Y yo puedo fracasar porque he intentado algo y me he equivocado. Pero no soy eso. Sí, el dejar de cavar. Cuando estás en una luz, lo importante no es seguir cavando hacia abajo. Oye, para, primero mira hacia dónde tienes que escarbar, porque corres el riesgo de cavar hacia abajo. Yo creo que sí, que en ese sentido el ego… Por eso digo que la estructura de capítulos me parece muy interesante porque te alumbra distintos aspectos y ahí el ego nos puede suponer un problema de pensar que nosotros podemos darle la vuelta, de que yo no puedo fracasar. Y entonces entramos esa en el delirio de que esto no es culpa mía. No, esto ha sido… Yo no he venido a luchar contra los elementos. Sí, sí. Igual algo has contribuido. El ser humilde para decir, oye, pues esto me ha salido mal. Voy a parar, refugio en cuarteles de invierno y me planteo hacer otra cosa. Porque uno de los problemas del ego es que tiende a ponerse muchas medallas cuando las cosas salen bien y a poner el ventilador de… Con perdón, de mierda, cuando las cosas salen mal. Esto no ha sido culpa mía. Es que esto ha sido… Si hubiera sido por mí, si hubieran hecho lo que yo decía, no esa mentalidad de la que habla también, de paranoia, de control, de todo el mundo está contra mí, todo el mundo está queriendo ponerme zancadillas, la gente no hace lo que yo digo y por eso las cosas no salen bien. Es como, wow, wow, wow, tío, estás muy pagado de ti mismo. Y yo creo que hay momentos en los que, curiosamente, todos podemos identificar en nuestro alrededor, probablemente, a personas que han sido víctimas de todo ello. Probablemente resulte más difícil identificarnos nosotros con momentos donde hemos sido culpables de esos comportamientos.

¿Tiempo vivo o tiempo muerto?

Jeroen: El llamo esto al tiempo vivo y al tiempo muerte. Y al tiempo muerte que es este tiempo en que te sientes lástima por uno mismo, que culpes a los demás, al entorno, factores externos. Incluso podés pensar que no hay remedio, que esto es inevitable. El tiempo muerte es una periodo de pasividad. Y por otro lado, hay el tiempo vivo, que implica que utilizamos este periodo de fracaso para aprender algo, para crecer, para competirse en una mejor persona. Es el tiempo de acción y de aprendizaje. Y esta es la diferencia en el tiempo muerte. Está dominado por el ego y entonces, en el tiempo vivo, es cuando volvemos a ser este estudiante. Volvemos al lo que pasaba en crecimiento. Porque al final, fracaso es inevitable. Es parte de la vida. No podemos evitarlo. Y por esto, déjate guiar por tu ego y hacer que el fracaso te destruya casi. O puedes utilizar el fracaso como una oportunidad de aprendizaje y como una trampolina para tener un éxito en el futuro. Entonces, volvemos al este círculo que hablamos en estructura. Es un círculo de estas tres partes del libro. La aspiración es éxito o fracaso. El fracaso, puedes hacer otra aspiración para volver al éxito.

Raúl: Creo que el término que utiliza él, que es el de resiliencia, me parece muy interesante. Esa capacidad de aceptar las adversidades que van a llegar sí o sí sin que eso perjudique en exceso tu capacidad para salir a flote. Lo decía Tony Robbins en su día. Había como tres características que dificultaban esa resiliencia. Una era la permanencia, la pervasividad y la personalización. Es decir, creer que cuando te pasa algo malo te pasa a ti porque eres tú y Dios mío porque esto me pasa a mí. Segundo, pensar que como esto me ha pasado a mí, ya no voy a levantar nunca cabeza. Esto es mi vida papá. Y tercero, porque algo me ha salido mal en un aspecto de mi vida, significa que todo lo demás también, mamá. Si somos capaces de contener esos tres impulsos, esos tres pensamientos, nos darán cuenta de que, oye, que algo haya salido mal significa solo que algo ha salido mal. Pero ni yo soy, ni es culpa mía y todo es, estoy maldito, ni esto no va a tener solución nunca, ni afecta ni contamina al resto de áreas de mi vida. Con lo cual tienes más capacidad para salir a flote.

Quique: Fíjate que es curioso lo que estamos comentando porque al final la audiencia a la que está dirigida este libro es una audiencia, por así decirlo, vamos a ser honestos, americana. En el sentido de que como está construida la sociedad, yo que he vivido y he trabajado allí, entiendo muy bien a qué se quiere referir, porque aquí quizá esto no suena a chino, pero si yo os digo que allí el 80% de personas que yo conocía se podían identificar con esta serie de problemas de ego, quizás es que nuestra cultura histórica europea nos ha mantenido más con los pies en la tierra, pero en el país donde puedes hacer tus sueños realidad y que dependen de ti, parte de esa gasolina de la que echan mano las personas es el ego, por eso ese ego tan desenfrenado. Importante, yo creo que lo que estamos viendo aquí es darnos cuenta cómo lo podemos aplicar a nuestro día a día. Y por ejemplo, cuando hay éxito, cuando llegamos a un lugar donde el éxito es una etapa, las personas sí que es cierto que se vuelven un poco loquitas, se desenfrenan, se nos va, y cuando no tienes un propósito claro, trastoca mucho y te convierte en una persona bastante desorientada, porque crees que lo que te ha llevado hasta ahí es lo que te va a llevar a los siguientes niveles. Y esto lo he vivido mucho con personas que han alcanzado un éxito importante relativo con su empresa, que la han llevado hasta un nivel, ahí se les ha ido la mano y luego les ha costado mucho llevarlo más lejos. ¿Por qué? Porque piensas que tú puedes seguir llevando hasta el final del mundo, hasta la luna, cualquier proyecto que… Yo siempre decía que lo más interesante es que en un momento determinado te retires y haya otras personas que tomen las riendas y lleven a un lugar más importante lo que tú hayas podido hacer que haya nacido, porque hay que saber reconocer que uno tiene unos límites establecidos. Entonces, ya sabéis, si alguna vez tenéis ese grandísimo éxito, pensad en cómo podemos dejarlo en manos también de otros para que eso se convierte en algo más grande.

Raúl: ¿Pero cómo lo vamos a dejar en manos de otros? Si esto ha salido adelante por mí, si es que yo tengo la varita mágica, si estoy tocado por la varita de los dioses, como otros no van a saber hacerlo igual de bien que yo.

Jeroen: Este es el error del señor DeLorean con su coche, que todo tenía que pasar por él, que no sabía delegar y por eso, como no era una persona desorganizado, pues esta marca no ha tenido el éxito que es. Lo que acabas de decir, Quique, del ego en el éxito, que yo creo que es la pata más visible. Yo creo que todo, especialmente si miras la tele, ¿no?

Raúl: No hables de Cristiano Ronaldo, por favor.

Jeroen: No hablo de Cristiano Ronaldo. No lo conozco. No lo conozco lo suficiente para poder juzgarlo. Pero en las medias hablan muchas personas que han tenido éxito y que ya sabes detectar en unos casos que este tiene mucho ego. Y este es lo obvio, lo tenemos siempre identificado como ego. La parte interesante de este libro es que también identifico problemas de ego en las otras dos fases, en el fracaso y en las aspiraciones, que ya por haber ego y en el fracaso también. Y yo creo que aquí, pues esta para mí es una de las partes que me ha hecho porque yo en mí mismo, este ego en el éxito no lo he encontrado demasiado, pero sí que el ego en mis aspiraciones, el ego en mis fracasos también.

Quique: Si esto es interesante, porque si os saco un nombre a la palestra como Elon Musk, ¿qué me diríais? ¿Que tiene ego o no tiene ego? Se le ha pirado la piensa, pero total. Claro. Ha ido hasta un lugar donde el ego ya deja de importar a él, le deja de importar todo lo que esté sucediendo en cierto modo a su alrededor. No le conocemos, pero simplemente por determinadas decisiones que son públicas, podemos unir los puntos y que nos dé una imagen clara de los personajes a los que nos estamos aferrando. Cuando digo esto, también puedo hablar de políticos.

Raúl: Sí, sí, cuando hablamos del… Antes lo decía de pasada, el síndrome de la Moncloa, y me da igual el color del ocupante de la Moncloa que haya, es un síndrome que se… Vamos, es Vox Populo, que llega un momento en el que te encierras en ti mismo, llegas a pensar que solo te vale la gente que te refuerza en tus ideas, llegas a pensar que todo lo que te critica es porque es un envidioso y está en contra de ti, por lo tanto, te vas quitando de todas las personas que pueden desafiarte y al final acabas metido en un búnker de paranoia donde solo tus ideas valen y todos los demás, en fin, poco menos que son golpistas. Aquí la cuestión es que esto sucede en el ámbito político, en el ámbito empresarial, cuando un feo toma poder y empieza a rodearse solo de los yes men, todo el que te dice que sí a todo, al que nadie te dice, oye, esto a lo mejor es una tontería. ¿Cómo es una tontería? ¿Tú no me puedes decir a mí que esto es una tontería? Bueno, pues nada, me callo porque me vas a cortar la cabeza y eso acaba generando una esclerotización de la capacidad de esos directivos de llegar adelante porque es que, como dice Bell and Ryan Holiday, te desconectas de tu entorno, te desconectas de la realidad, te desconectas de lo que está pasando, empiezas a vivir en una realidad paralela y puedes salirte con la tuya durante un tiempo, pero tarde o temprano la realidad es tu duda y te acabas encontrando con ella. Empiezas a tomar decisiones que te das cuenta, si en realidad nadie me estaba apoyando, si esto fue una mala decisión desde el principio.

Quique: Fíjate Raúl, que lo estabas diciendo con el síndrome de la Moncloa y vamos a poner dos ejemplos sencillos. Hace, bueno, yo estudié Ciencias Políticas y para mí esto es una de las cosas que me parece apasionante de la sociedad. Aparecen dos partidos como Ciudadanos y Podemos. ¿Dónde están ahora mismo sus dos líderes y dónde están ahora mismo esos partidos que ha pasado con ellos?

Raúl: Ajá. ¿Podemos hacer un camino viendo lo que ha sucedido, echando la vista atrás en retrospectiva, con bastantes de los puntos que hemos tratado hoy? Yo creo que sí. Pero vamos, uno por uno.

No podemos aprender si creemos que ya lo sabemos

Quique: Yo creo que esto es clave para que veamos que también, igual que ha sucedido y lo estamos bajando a tierra con la política, lo podemos ver con las personas en nuestro entorno, con los equipos en los que trabajamos, con esas personas que son nuestros amigos. Entonces, lo importante es entender que va a ser muy difícil. Y me quedo un poco, ahora que vamos ya aterrizando este episodio, me quedo un poco con esa frase de no podemos aprender si creemos que ya sabemos.

Raúl: Ajá. Fíjate, para mí ahora en esta frase que estabas diciendo de lo podemos ver, lo podemos ver, lo podemos ver, creo que el reto es verlo en uno mismo. Creo que aquí aplica mucho lo de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Y quizás este libro a mí me lleva a reflexionar en eso. Fíjate, ah, el de DeLorean, cómo es. Ay, el ser humano, no, el ser manuel, bueno, el patón, el patón, como era. Y luego tú decir, oye, hacer ese ejercicio de confrontación con la realidad de, no, esto a mí no me pasa, bueno, creo que sería un ejercicio interesante, o es un ejercicio interesante cogerse cada uno de los puntos del libro e ir identificando, oye, en qué medida yo me puedo ver reflejado en este punto, aunque no te guste, aunque duela, aunque sea desagradable. Creo que ese en sí mismo es una confrontación con el ego, porque el ego te dirá, no, no, tú esto no, tú, tú, tú. Tokino, por favor, por favor, Raúl, tú y yo, tú y yo. Tú eres mucho mejor que todo esto. Pero cuando dices, no, venga, vamos a, es como esto de, pues cuando te haces un selfie, no, te haces un selfie siempre sales en la mejor postura. No sé qué. Pero cuando te dicen que vas a hacer un programa de adelgazamiento te dicen, lo bueno es que te saques una foto, pues si no completamente desnudo, en ropa interior, con todos tus ángulos y de frente y girado y no sé qué. Ahí no hay forma de esconder la barriga, no hay forma de que los michelin no se vean, no hay forma de hacer ese escrutinio, no físico, sino de comportamiento, de rasgos de carácter. Y decir, ay, aquí, aunque no me guste este michelin, este michelin está. Y aquí, aunque no me guste esta manifestación del ego, aquí está. Y eso nos puede dar pie a trabajar en muchas cosas.

Resumen

Quique: Yo, en ese sentido, este libro me parece que tiene un potencial muy interesante. Pues si os parece, hago un breve resumen con unas ideas fundamentales antes de pasar, como ya sabéis, a nuestra parte final, donde vamos a ver el estilo y la valoración. Ideas fundamentales, diez. La primera, que el ego parece necesario para lograr el éxito, pero darse mucha importancia a uno mismo va a obstaculizar tu carrera. O sea, ya lo hemos visto con muchos ejemplos. Si quieres, aquí puedes ir haciendo checkmarks de los que decía Raúl. Dos, es diferente ser grande a hacer grandes cosas. No tiene nada que ver. Tercero, cuando solo te preocupes por crear una marca personal, pierdes la capacidad para distinguir entre lograr algo y hablar de ello. No es lo mismo hablar de lo bueno que eres, que esto es mucha marca personal, y luego demostrar que lo has hecho. De hecho, si pegas una patada ahora a los coachs maravillosos que tienes a tu alrededor, ve la diferencia entre cuántos hablan de lo maravillosos que son y cuántos han conseguido lograr algo con las personas que trabajan. Cuarto, cultiva esa moderación que te ayuda a controlar tus sentimientos, tanto de orgullo como de mosqueo, por así decirlo. Quinto, allana el camino para otros porque les va a ayudar a determinar el rumbo que tomarán. Podrás sumar, como decía Jeroen. Sexto, el ego debilita el vínculo y la interacción con otros, y esos elementos son los que permiten el éxito para crecer. Séptimo, visualiza las metas porque es útil al inicio de los proyectos. Eso sí, recuerda que pueden dar una impresión un poquito errónea en cuanto al avance. Octavo, conserva esa mentalidad de principiante para mantener tu ego bajo control y reconocer que siempre hay algo más que puedes aprender y mejorar. Noveno, el ego es la enfermedad del yo y ojo que hoy más que nunca estamos en una sociedad que es mucho más grande que tú y que está basada en el ego. Y último, esos puntos de necesidades fundamentales, pues que renuncias a ese apego que el ego desarrolla en ti hacia el éxito y comprometete a un camino que sea de constante mejora. Diez puntos que si los repasas, como decía antes Raúl, te pueden dar mucha información. Raúl, te voy a dejar que seas tú el primero que comiences con tu valoración de este libro.

Estilo y valoración

Raúl: Sí, sí. A ver, es verdad que como decía, me parece que tiene un puntito tramposo el libro. En el sentido de que parte de un planteamiento moral apriorístico entonces desarrolla anécdotas que dan soporte a ese planteamiento moral, pero podrías haber escogido otro planteamiento moral distinto y haber salido igual. Creo que esa visión de que el ego es tu enemigo no es cierto. Es el exceso de ego lo que es tu enemigo. Y plantear en qué momento está el exceso o la cantidad correcta de ego pues creo que es más circunstancial y lo hace depender de qué tal le salió a uno o a otro que de algo objetivo que podamos utilizar para nuestro día a día. Por otro lado, creo que como decía, el estilo de reflexiones más o menos episódicas, sueltas, que no tienen un hilo conductor más allá de esos tres grandes bloques, ayuda a que se pueda leer de manera separada. Es decir, puedo leerme un capítulo un día, otro dentro de una semana y por sí mismos aportan valor. Y creo que funcionan como un espejo para mirarse a uno mismo y profundizar en la reflexión. Así que yo le había puesto inicialmente un tres y medio. Venga, le voy a dejar un tres y medio. No voy a dejarme llegar por la pasión social.

Quique: A ver, pero qué mierda es esta, Raúl. Perdonen ustedes oyentes esta reflexión. A ver, Raúl, no puedes de repente decir que ha cambiado y de repente no cambiar. No puede ser. O bajas una décima o subes una décima, pero no te puedes quedar igual. Nos has generado una expectación para quedarte igual. Eso no me vale.

Raúl: En realidad, voy a contar una pequeña interioridad para vosotros, amigos de KENSO Círculo, que estáis. Acabo de ver que Quique acaba de ponerle un 3.75. Y digo, pues yo le iba a poner un cuatro, pero no me parece que quiero ponerle más que lo que le ha puesto Quique. Por lo tanto, lo voy a dejar en un tres y medio.

Quique: Ay, ay, ay. Muy bien. Ha sido el ego. El ego de Raúl, que lo sepáis para que lo veáis al final. Totalmente. Muy bien. Pues, Jeroen, tu turno.

Jeroen: Mi turno. Pues me ha encantado este libro, que es fácil de leer. El título, evidentemente, podría ser el ego de tu amigo, pero claro, yo sé que Ryan Holiday se dedica al growth marketing y lo negativo venden mejor. Por tanto, yo creo que es simplemente cuestión de marketing este título y el concepto. Y yo creo que es un libro que es un gran herramienta de reflexión. Yo creo que justo para esto ya sirve. Es fácil de leer. Ya ya ya has comentado tu rol, que son capítulos breves y gran parte de capítulos. Siempre es una anécdota que por tanto se leía bastante fácil, pero después siempre ven este toque de que te hace pensar y te hace reflexionar. De hey, yo entraba con este libro pensaba que aquí no voy a sacar mucho porque yo mucho ego no tengo. Ya comentado antes el señal de mi gran ego en el aburrido de este proyecto. Y he descubierto varias cosas que me hacen pensar, que me hacen reflexionar, que me hacen dudar de mí mismo. Y solo para esto yo creo que vale mucho la pena. Es un libro filosófico, no es un libro muy de acción, pero simplemente como herramienta para hacerte reflexionar, para presentarte un otro punto de vista. Yo creo que vale mucho la pena. Y por tanto, yo voy contigo aquí en 3,75.

Quique: Fenomenal, pues simplemente por resumir, es un libro que se lee fácil. Ryan Holiday se nota que estaba en un camino cuando escribió este libro, a lo mejor. Esto también nos da un punto de vista de pensar que otros de sus libros pueden ser incluso mejores que este, pero con este, por así decirlo, ya se notaba que empezaba a encontrar el camino. Unas reflexiones, como decíamos antes, que algunas podemos llevar a cabo, no tan accianable como otros de los libros que hemos leído, pero merece la pena. Yo le había puesto un 3,75, pero como Raúl ha bajado a 3,5, lo voy a poner en un 4 para que así la media sea, al final, un 3,75 para todos.

Jeroen: Siempre consigues lo que quieres.

Quique: Por supuesto, me he quedado el último para ello. Es el ego. Es mi ego. Te choro. Mira ahora que lo hablamos. Veis el señor de los anillos, Gollum. Pues ahí tenemos también otro ejemplo de ego. Mucho ego. Mucho ego. Mucho ego y ego muy diferente. Pues, Jeroen. Sí. Amigo mío, es tu turno. Hemos clavado la hora. Es tu turno para decirnos qué vamos a leer este mes. Me tienes intrigadísimo.

El siguiente libro

Jeroen: He pensado en volver a los clásicos. A volver a los clásicos, que hay estos libros que sobreviva unos décadas y continúen siendo relevantes. Seguramente vamos a encontrar algunas cosas que se han quedado desfasadas, pero a mí me encanta leer los clásicos. Y he pensado un clásico volviendo a la productividad. En este caso, el inventor del término efectividad, que hoy hablamos mucho. Pues la primera persona que ha hablado de este es el Peter Drucker.

Quique: Le vamos a tener que pagar royalties por el libro.

Jeroen: No creo, no creo, no creo. Y su libro se llama El Ejecutivo Eficaz.

¡Nos escuchamos muy pronto!

Quique: Fenomenal. Pues ese va a ser nuestro libro para el próximo mes. Una vez más, darte las gracias por estar ahí. Y ya sabes que también sacamos nuestro libro, KENSO, si quieres. No vamos a reseñar. Que no vamos a reseñar porque lo hemos escrito. O sea, es que lo tenemos tan reciente que no podríamos ni reseñarlo ahora mismo. Pero si lo quieres con una firmita y una dedicatoria, nos escribes y nosotros más que encantados de mandártelo a vosotros por ser vosotros que quede entre este pequeño grupo selecto de personas.

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Jeroen Sangers

Anfitrión del Canasto. Mentor artesano especializado en la Efectividad 2.0 para personas y equipos de trabajo.

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