Las 3 zonas de tu vida: control, influencia y adaptación

Eres libre de elegir tu actitud ante las circunstancias.

Episodio 296

¿Quieres saber reaccionar de la mejor manera a lo que depende de ti y sentirte bien con lo que se escapa a tu control?

Ese es el tema principal del programa de esta semana, donde descubrirás qué tareas, emociones y hábitos recaen en tus zonas de control, influencia y adaptación.

 

Suscríbete al podcast:

 
 
 

Índice del programa

  • (03:16) 1 | La zona de control

  • (07:20) Ideas fundamentales de la zona de control

  • (10:47) Beneficios de la zona de control

  • (12:33) La zona de control en la práctica

  • (18:02) 2 | La zona de influencia

  • (21:24) Ideas fundamentales de la zona de influencia

  • (26:15) Beneficios de la zona de influencia

  • (28:34) La zona de influencia en la práctica

  • (31:44) 3 | La zona de adaptación

  • (34:30) Ideas fundamentales de la zona de adaptación

  • (37:32) Beneficios de la zona de adaptación

  • (40:11) La zona de adaptación en la práctica

  • (42:03) Pasar tareas y acciones de una zona a otra

  • (47:55) Resumen

  • (49:32) Tu plan de acción

  • (52:38) ¡Nos escuchamos muy pronto!

 
Eres libre de elegir tu actitud ante las circunstancias.
 

Recursos mencionados

 
  • Aviso: el transcriptor a veces no nos entiende, pero vosotros seguro que sí.
    Disculpa, si lees algún error en la transcripción.

    Quique: ¿Quieres saber reaccionar de la mejor manera a lo que depende de ti y sentirte bien con lo que se escapa a tu control? Ese es el tema principal del programa de esta semana, donde descubrirás qué tareas, qué emociones y qué hábitos recaen en tus zonas de control, de influencia y de adaptación.

    Jeroen: Bienvenidos a una nueva episodio de KENSO, el podcast donde descubrirás cómo vivir la efectividad para ser más feliz. Yo soy Jeroen Sangers, aprendiz en ampliar mis círculos

    Quique: Y yo soy Quique Gonzalo, aprendiz en responsabilizarme de lo que depende de mí y anticiparme a lo que no. Y es que resulta que en varios episodios hemos mencionado un concepto que para nosotros es fundamental y es el de las zonas de control, de influencia y de adaptación. Y además siempre hacíamos referencia a un capítulo específico que no sabíamos poner número sobre el tema. Y ¿sabes qué, Jeroen?

    Jeroen: Ya sabemos por qué no sabemos poner número. Porque no tienen.

    Quique: Hasta hoy. Hasta hoy. Hasta hoy. Eso sí, en el libro de efectividad KENSO, el libro que lanzamos, introdujimos este concepto fundamental. Las tres zonas donde recaen, como decíamos, tus tareas, tus emociones, tus acciones, tus hábitos en el día a día. La zona de control es donde lo que haces o lo que sientes depende 100% de ti. La zona de influencia donde aquello que haces o sientes depende en parte de ti y en parte de otra u otras personas. Y la zona de adaptación es aquello donde lo que haces o sientes ya no depende tanto de ti, aunque eso sí, te va a terminar afectando. Así que esto es importante. Y, Jeroen, ¿esto a qué nos ayuda?

    Jeroen: Pues a entender un poco cómo podemos gestionar nuestras acciones y decisiones de manera efectiva. para entender un poco cómo tomar control de nuestras vidas. Porque a veces hay estas sensaciones de estrés que sentimos porque no conseguimos lo que queremos. Y a veces simplemente es porque lo que queremos no es posible. Por eso vamos a mirar este modelo, porque cada zona tiene su propio valor y todos son esenciales para vivir una vida plena y efectiva. Y yo creo que algo esencial es pasar tareas o emociones o acciones de una zona a otra. También vamos a explicar cómo hacerlo. Tú, Quique, eres una persona visual. ¿Nos puedes explicar de forma visual de qué consisten estos tres conceptos?

    Quique: Claro que sí, porque cuando exponemos esta idea en los talleres, cuando vamos a las empresas a hablar de efectividad personal, lo que hacemos es dibujar tres círculos concéntricos. El primer círculo, el más pequeño, porque caen menos tareas, menos emociones y acciones, es la zona de control. Un poco más grande dibujamos el de la zona de influencia y el más amplio de todos es el de la zona de adaptación. Así que, ¿qué es lo que vamos a hacer? Vamos a ver en qué consiste cada una de esas zonas, vamos a ver también en qué se basan, cuáles son los beneficios que te pueden aportar e ideas para poner en práctica dentro de cada uno de ellos.

    1 | La zona de control

    Así que vamos a comenzar por la zona de control. Vamos a hablar de esa zona donde todo lo que haces depende 100% de ti, para bien y también para mal. Y esta es la región de nuestras vidas donde mantenemos plena autoridad para tomar decisiones, para ejecutar acciones, para poner en marcha hábitos. Aquí tú eres el director, eres la actriz principal, eres el guionista de tu propia película. Porque si yo te pregunto si alguna vez has tenido un día en el que te sientes completamente bajo control de lo que haces, pues dices, oye, pues quizá ese momento en el que estaba trabajando en ese proyecto, o decidiendo qué estudios me iba a poner con ellos el año que viene, o dónde me iba a sentar a trabajar, o cuánto tiempo voy a dedicar a cada tarea. Bueno, pues aquí tienes ejemplos de acciones que están en tu zona de control. tienes la capacidad de decidir y ejecutar, de hacer o no hacer, de cómo y cuándo hacerlo. ¿Y sabes qué? Que cuantas más cosas incluyas en esta zona, mayor capacidad tendrás para dirigir tu propia vida. Según Julian Rotter, un psicólogo que desarrolló el concepto del locus de control interno en la década de los 50, cuanto más creas y confíes que eres dueño de tu propio destino, más control vas a tener sobre tu vida.

    Jeroen: Sí, y yo creo que si vamos todavía más lejos, porque el año 50 del siglo pasado ya es muy lejos, pero al final nosotros en este podcast siempre llegamos a la misma gente, a los estoicos que vivía hace 2000 años. que si miramos a lo que han escrito los filósofos teóricos como Seneca, Epicteto o Marco Aurelio. Marco Aurelio, por cierto, hemos reseñado su libro, Meditaciones. Dejamos también el enlace aquí. Ellos han reflexionado en profundidad sobre qué podemos y qué no podemos controlar. Y Epicteto escribió, por ejemplo, voy a leerlo aquí. Algunas cosas están dentro de nuestro poder, mientras otras no. Dentro de nuestro poder están la opinión, la motivación, el deseo, la aversión y, en una palabra, todo lo que es de nuestra propia acción. Y no están dentro de nuestro poder, nuestro cuerpo, nuestra propiedad, reputación, estatus y, en una palabra, todo lo que no es de nuestra propia acción. Así que era muy claro. Los estoicos estuvieron de acuerdo en en que dentro de nuestro control están nuestros pensamientos, emociones e interpretaciones, así como nuestras reacciones y acciones. Y estas son las cosas en las que deberíamos enfocarnos y trabajar para mejorar. Y por lo contrario, sostenían que hay cosas que claramente están fuera de nuestro control. Y estas incluyen las acciones, los sentimientos y opiniones de otras personas sobre nosotros, y también el clima, la economía, y los eventos aleatorios en la vida. Y estas son las cosas sobre las que no deberíamos desperdiciar nuestra energía preocupándonos sobre qué va a pasar con ellos.

    Quique: Efectivamente, porque la zona de control yo creo que a día de hoy es un concepto que nos cuesta un poco. ¿Por qué? Porque estamos viviendo un mundo en el que sentimos esa necesidad imperiosa de mantener el control sobre todo. Sin embargo, cuando aceptamos la idea de que hay cosas que podemos controlar, cosas sobre las que podemos influir y otras cosas sobre las que nos podemos adaptar, es una sensación profundamente liberadora. Y, de hecho, te puede ayudar a dejar de vivir en esa ansiedad y ese estrés y, como decía muy bien Jeroen, concentrarte en aquellas cosas que de verdad puedes cambiar y que te van a ayudar a mejorar. Como decía antes Jeroen, Epicteto lo expresó de una manera memorable. La felicidad y la libertad comienzan con una clara comprensión de un principio y es que algunas cosas están dentro de nuestro control y algunas cosas no lo están. Y para ello debemos saber que esta zona de control de tu vida se basa en tres ideas fundamentales. Jeroen, ¿cuáles son esas ideas?

    Ideas fundamentales de la zona de control

    Jeroen: Pues la primera es la autonomía. que cuando nuestras acciones están en la zona de control, ejercemos en plena autonomía sobre ellos. Por ejemplo, si tú decides aprender un nuevo idioma, tú puedes elegir cuándo y cómo estudiar, qué recursos utilizar y a qué ritmo avanzar. Y la ciencia respalda la importancia de esta autonomía para nuestra motivación y bienestar. Porque, según la teoría de autodeterminación, que es una teoría desarrollada por los psicólogos Edward Daisy y Richard Ryan, también escrita en el libro Drive, que estamos reseñando justo este mes. Según esta teoría, cuando tenemos la libertad de tomar nuestras propias decisiones, pues estamos más motivados y más satisfechos. ¿Cuál es el segundo factor, Quique?

    Quique: La responsabilidad, si hemos visto que la autonomía es parte importante en la zona de control, la responsabilidad también lo es, porque con el control viene la responsabilidad. Seguro que os viene a la mente ese anuncio, ¿verdad? Pues tú, si decides aprender un nuevo idioma, eres responsable de tu progreso. Y esta responsabilidad, este compromiso, es un motor poderoso para el cambio en la vida. ¿Por qué? Pues te lo puedo explicar de dos formas distintas. Por un lado, la científica. Y es que, en ese momento justo cuando tú estás comprometido, la corteza prefrontal-dorso-lateral responsable de la toma de decisiones se activa en esas tareas que están dentro de tu zona de control. Y esto es muy importante para que lo entiendas a nivel científico. A nivel más de cristiano antiguo, lo que quiere decir es que cuando tú y yo nos comprometemos con algo de verdad, es mucho más probable que lo hagamos. Más que si viene de fuera, sino esas cosas que salen de dentro, como una vocación, como esa llamada, eso es muy importante. Y además te digo una cosa, las personas que nos sentimos responsables de determinadas acciones, aunque luego salgan bien o mal, son personas que son mucho más propensas a saber que pueden cambiar sus comportamientos y a saber que, además, pueden alcanzar las metas. Así que, como veis, autonomía, responsabilidad y nos queda un tercer elemento de la zona de control.

    Jeroen: Y el tercer elemento es el control emocional, porque cuando nuestras acciones están en nuestra zona de control, pues podemos dominar con mayor facilidad las emociones. Aquí se ha demostrado en un estudio que está publicado en la revista Health Psychology, que este estudio encontró que las personas que sienten que tienen control sobre sus vidas experimentan mayor sensación de bienestar y una mejor salud mental. Por tanto, fantástico. Tres pilares.

    Quique: Yo estoy seguro, Jeroen, que las personas que nos están escuchando ahora hablando sobre la zona de control, de repente se han sentido bien. Porque han empezado a recordar momentos en los que han tenido esa autonomía, esa responsabilidad, ese control emocional, esas cosas que dices, joder, qué bien me siento cuando tengo la capacidad de controlar. Entonces, es muy importante que os fijéis cómo determinadas partes de estas zonas nos van a llevar a unas emociones o a otras. Cuanto más nos alejemos de nuestra zona de control, ¿qué creéis que es lo que va a aparecer? más estrés, más ansiedad. Y esto es muy importante porque, si nos fijamos, la zona de control nos va a aportar también una serie de beneficios.

    Beneficios de la zona de control

    Y estos beneficios, cuando tú los pongas en práctica, son tres. El primero es que tengas una mayor satisfacción personal, porque has tomado el control de tus decisiones, de tus acciones, y sientes que tienes más poder sobre tu vida. Y mantener ese control de tus decisiones y acciones va a aumentar tu motivación y tu capacidad de satisfacción. Pero no solo eso, ¿verdad, Jeroen?

    Jeroen: No, también está es beneficioso para la productividad o la efectividad, como nosotros acostamos a hablar, no? Porque al enfocarnos en tareas que podemos controlar, aumentamos la eficiencia y más es más probable que logremos nuestros objetivos. Por tanto, si nuestros objetivos y las cosas que hacemos están dentro de nuestra zona de control, pues conseguimos más cosas. Así de fácil.

    Quique: Y todo ello nos lleva a un tercer beneficio, que es que reducimos el estrés. Incrementamos nuestra satisfacción, nuestra sensación de control. ¿Y eso qué significa? Que cuando entran cosas, salen cosas, y en este caso sale el estrés. Porque puedes gestionar mejor tus expectativas. Y eso va a hacer que reduzcas tu nivel de estrés a la vez que tu ansiedad. ¿Por qué? Porque estás incrementando tu sensación de dominio sobre esas situaciones que te afectan. Así que, como ves, aunque sea la zona más pequeña, a la hora de dibujar esos círculos concéntricos, que también os dejaremos un dibujo para que lo veáis tan visualmente como a veces lo necesito yo en mi vida, Es muy importante que sepas que tú puedes hacer incrementar o disminuir cada uno de ellos. Y si tú quieres incrementar tu zona de control, te vamos a compartir tres ideas prácticas para que lo hagas. Así que la primera, Jeroen.

    La zona de control en la práctica

    Jeroen: Claro, vamos a la práctica. Esto nos gusta siempre. Claro, porque para mí la práctica forma parte de la zona de control, ¿no?

    Outro: Esa es.

    Jeroen: Primera idea para ponerla en práctica. Menos y mejor. Porque la zona de control es el espacio más pequeño de los tres círculos que hemos dibujado. Y esto implica que podemos incluir menos cosas. Y por tanto, es importante abordarlo como hacerlo de la mejor manera posible. Por lo tanto, por ejemplo, marcar que yo quiero salir a correr todos los días 45 minutos, y llegar a casa y darme una ducha fría, leer 20 páginas del libro que se encuentra sobre la masilla, preparar desayuno para la familia, escribir una página en mi diario de agradecimiento, meditar 20 minutos y todavía no son ni las 8 de la mañana. ¿Cuál es la alternativa? pues reducir las acciones y tareas en tu zona de control y hazlas de modo monotarea y tan bien como tú puedes hacerlas. Y así convivirán en paz, en armonía. Si quieres saber más sobre este concepto de hacer menos y mejor, pues hemos hablado de esto en el episodio 234 sobre este tema. ¿Cuál es la otra idea, Quique?

    Quique: Pues si quieres incrementar tu zona de control, ya sabes lo que ha dicho Jeroen, vamos a dejar primero espacio y después vamos a centrarnos y priorizar, y para ello nada mejor que lo hagas desde tu propósito. Encuentra tu propósito y desde ahí prioriza. Porque además, si empiezas a meter muchas cosas y todas te parecen prioritarias, bueno, pues ya sabes, cuando todo es prioritario, nada es prioritario. En ese momento, Recuerda que si ya tienes tu propósito, puedes implementar la matriz de priorización de KENSO, que lo vimos en el capítulo 246, para enfocarte. Porque así, aunque todas las tareas, todas las acciones que quieras poner en práctica te parezca que son importantes, verás que hay unas que lo van a ser un poco más y otras un poco menos, y ya tienes esa prioridad. Y desde ahí, utiliza técnicas como el timeboxing. Resérvate tus espacios de tiempo para mejorar. Lo vimos en el episodio 242. De tal manera que estás haciendo más hueco para centrarte en las tareas prioritarias de verdad y, además, guardándoles un espacio dentro de tu calendario de calidad. Y nos falta un tercer factor para incrementar nuestra zona de control. ¿Y es, Jeroen?

    Jeroen: Es desarrollar tu autodisciplina. ¿Por qué necesitamos autodisciplina? Para poder practicar nuestra capacidad de enfocarnos en las tareas importantes que hemos elegido antes y también para evitar y eliminar incluso todas las distracciones. Y de eso también hemos hablado en este podcast. Me refiero, por ejemplo, al episodio 125 y más recientemente en 294. Como siempre dejamos todos los enlaces en las notas del programa. Pues en estos episodios encuentras toda la teoría y también toda la práctica, las acciones concretas que puedes hacer incluso para hacerlo a tu propio estilo y sin morir en el intento.

    Quique: Que eso es muy importante, no morir en el intento, que crees tus propios rituales que te ayuden a generar esa disciplina en un sentido efectivo, en un sentido, olvidemos no ese connotación negativa de la palabra disciplina, sino en un sentido que nos ayude de manera efectiva a vivir nuestro día a día. Porque al final, cuando tú haces las cosas correctas, en el momento correcto y de la manera correcta, vives esa sensación de efectividad máxima en tu zona de control. Y esa sensación, os lo podemos asegurar, no se alcanza haciendo o terminando muchísimas cosas, ni todas al mismo tiempo, ni en cualquier momento. se alcanza cuando eliges una prioridad, cuando te focalizas en ella y das y disfrutas de lo mejor, en la vida laboral o en la personal. Así que, Jeroen, ¿tú recuerdas la última vez que experimentaste esa sensación?

    Jeroen: Sí, porque lo tengo casi cada día. Lo tengo casi cada día porque hago el time blocking, aplico todo lo que enseñamos en el podcast. Por tanto, yo intento cada día tener un momento de esto, realmente estar enfocado en esta cosa que es mi prioridad. Por ejemplo, ahora mismo, grabando este podcast. O ahí, investigando y escribiendo el guión de este podcast. Por tanto, intento hacerlo cada día.

    Quique: Fíjate, yo recuerdo, por ejemplo, que esta mañana, cuando me he despertado con Yago, que hoy es carnaval y va vestido de elefantito. Muy mono.

    Jeroen: Quiero ver fotos.

    Quique: Las tendrás, Jeroen. Lo hemos estado disfrutando porque hemos estado jugando por la mañana, él y yo, sin dispositivos móviles, centrados en una cosa, disfrutando del momento. Algo que cae en mi zona de control. Es decir, yo aprovecho los primeros minutos de mi día para jugar conmigo. Entonces, ya has visto, puede ser a nivel personal, a nivel laboral, pero qué sensación tan maravillosa el poder trabajar en la zona de control, que es donde abarcan, pues eso, tu vida, mi vida interna, nuestros pensamientos, nuestras creencias, las emociones, las interpretaciones. Y ser efectivos, al final, es enfocar la mayoría de nuestra atención, energía y recursos en esta zona.

    2 | La zona de influencia

    Pero ¿qué sucede? Que no todo en nuestra vida sucede dentro de la zona de control. Si así fuera, pues la vida sería tranquila, aunque mucho menos apasionante, algo que fuera como un remanso de paz. Y ahí es donde entra la zona de influencia. La zona de influencia es el segundo círculo, ligeramente más grande que la zona de control, y representa la intersección de factores que están dentro de nuestro control como acabamos de ver, y aquellos que recaen fuera de nuestra área de control porque dependen de otras personas. Lo interesante de esta zona de influencia es que puedes expandirla o acotarla para generar cambios en tu vida. Eso sí, teniendo en cuenta que puedes controlar tus esfuerzos en esta esfera, pero ojo, Eso no significa que necesariamente vayas a controlar sus resultados, ¿verdad, Jeroen?

    Jeroen: No. Imagínate, por ejemplo, quieres que una amiga vea tu serie favorita. Tú no puedes decidir por ella, pero lo que puedes hacer es explicarle por qué te gusta tanto que cuando viste pensaste que a ella le encantaría y sugerirle que la vea. Esto sí que se puede hacer. Esta está en tu zona de influencia. O otra cosa que puedes hacer, más profesional, pedir un ascenso o cambiarte de trabajo. Pues no tienes el control directo, pero puedes influir en la decisión. Estos son algunos ejemplos de, vale, pues tú puedes pedir cosas, tú puedes explicar, tú puedes comunicarte y por tanto necesitas, que para mí es clave en esta zona, tus habilidades de comunicación. Necesitas empatía, necesitas asertividad y necesitas capacidades de negociación. Por tanto, porque en esta zona somos co-directoras, somos actores de reparto y co-guionistas.

    Quique: Y el psicólogo alemán Kurt Lewin introdujo un concepto que es la teoría de campo en la década de 1940. Utilizó este término para describir cómo las diversas fuerzas sociales que moldean el comportamiento de las personas están presentes y también moldean las actitudes de cada uno de nosotros. Se refiere, al final, a que los individuos, las personas, influenciamos y somos influenciados por las personas y grupos que nos rodean y que estas influencias pueden ser categorizadas en diferentes círculos o niveles de proximidad. La teoría de campo sugiere que las personas nos influenciamos por una serie de factores que pueden ser, por ejemplo, piensa, familia, amigos, colegas, incluso redes sociales más amplias. También puedes meter tus propias redes sociales. Y estas influencias pueden ser positivas o negativas. Y van a impactar en tus creencias, en tus valores, en tu comportamiento de diferentes maneras. Lo importante es que al entender los diferentes aspectos que impactan en la zona de influencia que existen en tu vida, puedes desarrollar estrategias para promover un cambio positivo. Y, además, promover también a que las personas que están a tu alrededor tomen decisiones, por así decirlo, más efectivas. Y es lo que vamos a ver ahora. Así que esta teoría de campo nosotros la hemos transformado en el segundo nivel, que es la zona de influencia. ¿Y en qué se fundamenta, Jeroen, la zona de influencia?

    Ideas fundamentales de la zona de influencia

    Jeroen: Pues aquí también, igual que la zona de control, tenemos tres pilares. Y el primer pilar de la zona de influencia es tu capacidad de negociación y persuasión. Porque tenemos que aprender a presentar nuestras ideas de forma convincente para lograr el apoyo y colaboración. Por tanto, necesitamos realmente tener esta capacidad de buscar estos argumentos que mejor lleguen a la otra persona, para que la otra persona pueda ver las cosas desde nuestro punto de vista.

    Quique: Y me gusta, Jeroen, hacer un inciso, porque a veces cuando hablamos de la palabra persuasión parece que lo hacemos con una connotación negativa. En el fondo, cuando alguien que nos está escuchando está ayudando a su hija con un examen de matemáticas, está ejerciendo la persuasión. Cuando hablamos con un compañero de trabajo para poder ver cómo podemos sacar lo mejor de este proyecto que tenemos entre manos, que nos cuesta tanto, es persuasión. Y es un concepto positivo, porque yo creo, no sé qué opinas tú, Jeroen, que la comunicación, que es en lo que se basa principalmente la zona de influencia, es algo que está presente casi desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir porque somos animales sociales.

    Jeroen: Claro, pues sí, persuadir para mí no es lo mismo que engañar.

    Quique: Muy buena, muy buena, muy buena.

    Jeroen: No se trata de convencer a otra persona de hacer una cosa que no quiera hacer. Simplemente se trata de poner un poco más de enfoque en nuestro punto de vista para que la otra persona la va a entender de la misma forma y por eso, por sí propio, va o no. Pero hay posibilidades de que se pone a nuestro lado, que empiece a ver las cosas desde nuestro punto de vista.

    Quique: Y eso se consigue cuando buscamos una intención positiva, un fin positivo, un fin en el que uno gana y el otro también gana, no en el que uno gana y otro pierde. Entonces, como muy bien explicaba Jeroen, es ahí donde encontramos ese bien mayor que nos ayuda a hacer que la zona de influencia merezca la pena porque estamos buscando un bien conjunto. ¿Cuál es el segundo y el tercer pilar, Jeroen, en el que se fundamenta esta zona de influencia?

    Jeroen: Se parece mucho a los dos conceptos. Tenemos la comunicación empática, y la comunicación asertiva. La comunicación empática implica que tenemos que entender las necesidades y perspectivas de los demás. Por lo tanto, cuanto mejor yo entiendo la persona que tengo por delante, Más fácil sería también buscar esta conexión con esta persona y juntos llegar a una conclusión que nos beneficie a los dos. Encontrar este win-win que nos ayuda a conseguir lo que yo quiero conseguir. Y de comunicación empática hemos hablado del episodio 231. 5 pasos para potenciar tu empatía. Y obviamente en la comunicación empática también juega un rol muy fuerte lo que nosotros conocemos con los perfiles efectivos. Si tú serás capaz de reconocer el perfil, el color de la otra persona, será más fácil conectar con esta persona porque la entiendes mejor. Es como un atajo para esta comunicación empática con personas que tal vez no conoces tanto, pero simplemente si eres capaz de detectar su perfil ya sabes muchas cosas sobre esta persona que te puede ayudar a conectar mejor con esta persona. Y la tercera, que ya he dicho, que es la comunicación asertiva. Es decir, que vamos a luchar por nuestro punto de vista. Vamos a poner nuestro punto de vista por encima de la mesa. También hemos hablado de este tema en el podcast, en episodio 253, sobre los cinco pasos para potenciar tu asertividad.

    Quique: Y yo creo, Jeroen, que es algo fundamental. Últimamente, aparte de los cursos de productividad que realizamos en empresas, Una de las demandas más importantes que estamos teniendo es acerca de la comunicación. Y es fundamental, cuando estamos impartiendo cursos de comunicación, conocer estos dos aspectos. La gente está encantada, al final, porque como utilizamos el tema de los colores, les damos herramientas muy prácticas, se sienten con mayor seguridad porque entienden que comunicar no es solo cuando tengo que ir delante de una audiencia a hacer una presentación o tengo que conseguir vender a, vamos a hablar, un inversor, sino que la comunicación se hace a todos los niveles, con tu equipo, con tu pareja, con tu familia, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo. Y el poder mejorar y entender mucho mejor cuáles son los canales en los que trabaja la comunicación es esencial. Por eso aquí es la gran habilidad que tú puedes desarrollar, y es esta capacidad de comunicación. Y eso te va a aportar una serie de beneficios.

    Beneficios de la zona de influencia

    El primero de todo es mejorar tus relaciones, porque vas a fortalecer los vínculos con las personas al comunicar de manera efectiva y colaborativa. Porque cuando trabajamos de manera conjunta, con esta sensación de ganar-ganar, lo que hacemos es fortalecer las relaciones con los demás, porque son relaciones más sólidas. las personas entienden que estamos buscando un bien conjunto, no nuestro propio beneficio. Y eso lo que hace es que las raíces crezcan más fuertes. El segundo es que vas a tener una mayor capacidad de seguridad y de sentirte bajo control a la hora de comunicar. Porque este ejercicio de persuasión, en el fondo, ¿sabes a quién persuade primero? a ti mismo, a todas esas creencias que tú siempre has tenido de… Es que yo no sé comunicar bien, es que me pongo muy nerviosa, es que me cuesta cuando tengo que hablar delante de personas. Claro, si nos comparamos con los mejores oradores del mundo, con los mejores conferenciantes, ese no es nuestro punto de partida. Nuestro punto de partida es compararnos con nuestra versión de hace un mes. y ahí vas viendo cómo evoluciona tu comunicación y cómo te conviertes en la mejor versión posible de lo que puedes hacer. ¿Y sabes qué? Que te vas a sentir orgulloso, orgullosa de lo que has conseguido. Y el tercer beneficio es que vas a incrementar las oportunidades. Nosotros en KENSO nos gusta ser muy honestos y decimos que cuando pones en marcha tu zona de control, pones en marcha tu zona de influencia o de adaptación, no es que vayas a conseguir 100% el objetivo que te has marcado. Lo que sí vas a conseguir es incrementar las probabilidades de éxito. ¿Por qué? Porque expandimos esas posibilidades al construir redes de contacto, al desarrollar habilidades de negociación, de colaboración, por un lado, porque puedes trabajar con otros para alcanzar metas comunes, y el desarrollo de habilidades, porque al negociar, al persuadir, mejoras tus habilidades de comunicación, de resolución de conflictos y… vas a incrementar tu sensación de seguridad. Y por eso es muy importante que tengas comodidad al enfrentarte a aquellas acciones, tareas o hábitos que se encuentren en tu zona de influencia. Así que, Jeroen, ¿qué podemos poner en práctica para expandir nuestra zona de influencia hacia esos lugares donde queremos?

    La zona de influencia en la práctica

    Jeroen: Tres ideas. Tres ideas prácticas. Primero, practica la escucha activa, que es una habilidad que se puede desarrollar, que algunos ya tienen de forma más natural, algunos tienen que trabajar un poco más. La escucha activa es esta escucha, atención plena, intentas realmente entender qué es lo que diciendo y por qué está diciendo esta otra persona, haciendo preguntas, interactuando con esta persona, Y por tanto, lo que puedes hacer es en la próxima conversación que tienes con una persona, que aunque sea tu pareja, o tu hijo, o tu compañero, pues prestar mucha atención a las necesidades e intereses de esta persona para entender mejor cuáles son estas perspectivas de los demás. Segundo punto, comunica asertivamente. No solo escucha activa, comunica activa. No esperas hasta que te pregunten por tu idea o tu opinión. No, no. Tú quieres conseguir algo donde tendrás que ser capaz de expresar tus propias ideas y tus propias necesidades de forma clara, directa y respetuosa, sin obligar a los otros a escucharte. Otra vez, intenta cambiar tu mensaje, modificar tu mensaje pensando en las personas que te están escuchando. Y finalmente, desarrolla tu empatía. Ponte en el lugar del otro siempre para comprender cuál es su perspectiva y sentimientos y construye relaciones más fuertes y efectivas de esta forma. Una cosa muy sencilla que se puede hacer en este caso es que la empatía cueste mucho en las redes sociales, por ejemplo. Porque hay muchas discusiones aquí, temas políticas, por ejemplo. Pues coge el punto de vista de alguien que está políticamente en otro espectro y ponte, vale, pero este es una persona normal también. Aquí hay muchas personas normales. ¿Por qué piensan lo que piensan? ¿Por qué votan este partido que a ti no te gusta nada? ¿Cuáles son los problemas que tiene esta gente para que se han convencido a votar este partido que para ti no te dice nada? Intenta entender a estas personas. Es un pequeño ejercicio que yo muchas veces hago justo para bajar un poco esta crispación que tenemos muchas veces en las redes sociales.

    Quique: Y yo creo que algo que es fundamental para poner en práctica y mejorar tu zona de influencia es algo tan sencillo como lo siguiente. Pregunta más y habla menos. Porque cuando preguntas más, poco a poco, vas a hacer preguntas más potentes a las personas. Vas a desarrollar la escucha activa, esa empatía de la que hablaba Jeroen porque vas a demostrar un interés genuino. Y cuando hablamos menos, hacemos que la otra persona sea protagonista. Eso sí, hablar menos no significa no hablar. Porque ahí, si somos muy empáticos y nada asertivos, tenemos un problema, un problema de desequilibrio. Y a la inversa también. Si somos tremendamente asertivos y siempre decimos lo que pensamos sin dejar hablar a los demás, es difícil que entendamos el punto de vista del otro. Buscas equilibrio. Y cuando hables, expresa tu punto de vista. Porque la gente tiene que saber qué es lo que piensas, qué es lo que opinas y qué es lo que te gustaría poner en práctica.

    3 | La zona de adaptación

    Así que ya has visto zona de control, zona de influencia, y vamos a la última zona, que es la zona de adaptación. Y aquí, ¿sabes qué sucede? Que te vas a encontrar con todos aquellos eventos que impactan en tu vida, pero ¿sabes qué? Que no ejerces un control ni influencia sobre ellos. Por ejemplo, tú no has decidido quiénes son tus padres. Tú no has decidido si hoy hace sol o está lloviendo. tú no has decidido cómo marcha la economía a escala mundial. Y tampoco, si nos estás escuchando ahora mismo desde el atasco, por qué todas las mañanas hay atasco. Un ejemplo claro, pues te puedes encontrar también la pandemia que vivimos con el COVID. Yo creo que ninguno de vosotros fue quien desarrolló ese virus, ni quien lo inoculó en la población. No podíamos controlar, no podíamos influir. Eso sí, que no hiciéramos eso no significa que no pudiéramos hacer nada. Podíamos adaptarnos a la nueva realidad, cambiar nuestras rutinas, aprender nuevas habilidades. En palabras de Viktor Frank, el autor del Hombre en busca de sentido. Siempre tenemos la libertad de elegir nuestra actitud ante las circunstancias. Pues en esta zona, en la zona de adaptación, vamos a ser espectadores. Pero eso sí, vamos a poder elegir cómo reaccionar. Y para vivir mejor, necesitamos aprender a dejar de intentar controlar cualquier cosa que reside en esta zona. Esto es, por supuesto, ya lo sé, mucho más fácil decirlo que hacerlo, porque implica varias cosas. La primera es la capacidad de dejar ir nuestro deseo de control, es olvidarnos de intentar controlarlo todo y al mismo tiempo dominar ese rumrum que nos reconcome en nuestras cabezas. Ese rumrum que aparece especialmente por las noches antes de irnos a dormir. Ai, si hubiera hecho esto ahí, si… ¿por qué no voy…? No significa que dejemos de preocuparnos por las cosas que están en la zona de adaptación. Más bien lo que significa es que vamos a dejar de hacernos trampas al solitario sobre nuestra capacidad para cambiarlas. La zona de adaptación no es un lugar para el desapego o la indiferencia. Es una forma de enfocar nuestra atención y energía en lo que de verdad importa, para que podamos vivir de manera más plena y auténtica. ¿Sabes cómo? Con dos verbos, adaptar y anticipar. Si adaptas y anticipas, vas a encontrar que todos estos eventos de los que estamos hablando en la zona de adaptación, te vas a sentir mucho más cómoda, cómodo con ellos.

    Ideas fundamentales de la zona de adaptación

    Jeroen: Sí, y como siempre, esta zona de adaptación se basa en tres ideas fundamentales. La primera idea es la resiliencia y la aceptación, porque son factores clave para la salud mental. Y la gracia es que es un bucle. cuides tu salud mental y tu salud física, vas a ir creando más resiliencia y más capacidad de aceptación. Y cuanta más resiliencia tienes, mejor para tu salud mental y tu salud física. Es un bucle que se puede romper fácilmente, pero también puedes cuidarte muy bien. Resiliencia también creas, a veces, saltando un poco desde tu zona de confort. Las duchas frías que hemos hecho en el quinto círculo, pues es una forma perfecta para crear un poco más de resiliencia. Segundo factor, anticipación. Quique ya ha anticipado esta palabra. que no todo es imprevisto. Hay muchos imprevistos que se puede perfectamente prever. Por lo tanto, se puede anticipar en ellos y permite liderar el cambio. Hay muchos imprevistos, muchos problemas que ya sabes, que no sabes tal vez cuándo van a ocurrir, pero sí que sabes que en algún momento vendrán. Este es uno de los temas que tratamos, por ejemplo, en nuestra técnica de retos para planificar objetivos. Por lo tanto, aquí podemos ya anticipar un poco los posibles obstáculos. Y finalmente la creatividad, porque no siempre tenemos las respuestas claras, tenemos que encontrar a veces nuevas formas de responder a estos desafíos que encontramos y por eso necesitamos la creatividad. Y la creatividad también es una habilidad que se puede desarrollar. Los humanos todos somos creativos, incluso un contable, que a veces parece desde fuera que es una persona muy serio y de números y lógica, pero también tiene su creatividad. Tal vez no siempre en su trabajo, pero sí que en su momento de casa. Por tanto, todas las personas somos creativos. El típico ejemplo, siempre digo, es que cuando preguntas a una clase de niños de cinco años de quién sabe dibujar, o quién sabe bailar, o quién sabe cantar, todos dicen que sí. Si tienen 15 años más y le haces exactamente la misma pregunta, de repente ya no sabemos ni dibujar, ni bailar, ni cantar. Que sí que lo sabemos, lo que pasa es que tenemos más vergüenza para mostrarlo, pero somos creativos.

    Quique: Y aquí yo, Jeroen, lo que veo es que las personas que saben enfocar su zona de adaptación para que juegue a su favor son personas que desarrollan una gran capacidad de inteligencia. Ya lo vimos hace poco que la capacidad de inteligencia es la capacidad de los seres vivos de adaptarse a los problemas para solucionarlos y encontrar alternativas a los mismos. Y esto es lo que nos va a ayudar, porque podemos ponernos como plañideras a llorar en un rincón por lo que nos está sucediendo y hay, Dios mío, el universo que conspira contra mí, o podemos anticipar y adaptar.

    Beneficios de la zona de adaptación

    Y ahí es donde vamos a encontrar los beneficios de la zona de adaptación. El primero es incrementar tu capacidad de resiliencia. porque ya has visto que no todo en la vida depende de ti. Por mucho foco, ganas y entusiasmo, la vida escribe sus propios planes, tiene sus versos preparados, así que aumenta tu capacidad de afrontar los cambios y superar las dificultades. Ser una persona sólida contigo y para los demás. También, como segundo beneficio, incrementa tu capacidad de crecer a nivel personal, porque crecer es aprender a despedirse. ¿Y cómo afrontamos los obstáculos nos convierte en gran medida en las personas que somos. Yo salgo en lo que hago especial énfasis. Los obstáculos no es algo que busquemos en la vida, lo que sí es algo que nos hace a cómo vamos a ser. Recuerda aquí una anécdota de Michael Caine, el actor Jeroen. que cuando era joven contaba que estaba en su clase de teatro, de improvisación de teatro, y entonces estaba en una escena en la que una pareja estaba discutiendo. Entonces, en un momento determinado, él, que era el tercer personaje, pues lanza en una silla y la silla, de repente, lo que hace es obstaculizar para que él no pudiera entrar por la puerta por la que iba a hacer su aparición estelar. Y entonces, cuando entró, se quedó como, no puedo abrir la puerta porque hay una silla que me está impidiendo el paso, y paró. Y le dijo el director de escena, dice, tienes que aprovechar los obstáculos de la vida. Y él decía, pero ¿cómo voy a aprovechar el obstáculo de esta silla? Dice, pues mira, si esto es una comedia, te coges y según entras, te tropiezas. Dice, si estás en un drama, coges la silla y la rompes a pedazos. Y no es una cuestión de que busquemos obstáculos en nuestra vida, es que cuando aparezcan los obstáculos, tú aproveches su energía a tu favor. Y ya lo sé, intentad evitar los obstáculos. No digo que vayáis buscando obstáculos por la vida. Así que ese es el segundo de los beneficios. Y el tercero, después de la mayor resiliencia de tu crecimiento personal, es la capacidad de incrementar tu flexibilidad. Porque aceptar, adaptar y anticipar las nuevas situaciones, lo que nos dan es esa cintura para aprovechar las oportunidades que surjan. Donde otros se van a quedar parados, donde otros no van a saber cómo reaccionar, donde otros se van a quedar petrificados. es el momento para que tú des el primer paso hacia adelante y veas que tienes esa capacidad de poder tomar decisiones que te hagan una persona más flexible. Así que si tú quieres incrementar el control sobre tu zona de adaptación, hay tres ideas que Jeroen te va a compartir para que las puedas poner en práctica.

    La zona de adaptación en la práctica

    Jeroen: Primero es cultivar una actitud positiva, que no es lo mismo que una actitud optimista. Muy importante esta diferencia. No queremos así ser unas soñadoras que pensamos que todo saldrá bien y quedamos aquí esperando hasta que el universo nos solucione los problemas. No, positiva. Queremos buscar aspectos positivos de las situaciones difíciles. Y tu teoría con Michael Caine la has explicado de forma perfecta. Hay un obstáculo, hay cosas que se pueden aprovechar de forma positiva, que nos ayudan a nuestra causa. Segunda idea, decidir si piensas en problemas o en oportunidades. Es decir, desarrollar una mentalidad flexible y acepta o anticipa los cambios para verlos como oportunidades de crecimiento. Porque a veces las peores situaciones al final no son tan malas. A veces un despido en un momento puede ser una cosa negativa Pero tal vez también es la oportunidad de al final montar este negocio que tú siempre has tenido que querer montar, porque ahora ya no tienes ninguna obligación y de repente tienes todo el tiempo libre para dedicarte a tu propio proyecto. Y si este proyecto sale bien, pues al final esta desgracia en su momento ha sido una cosa positiva. Por tanto, una oportunidad. Y el tercero, desarrollar un plan de acción. Define pasos concretos para afrontar estas desafías y alcanzar métodos, poniendo en marcha soluciones innovadoras y creativas. Planifica, ya has adelantado, ya has anticipado lo que va a pasar. El siguiente paso es buscar soluciones y paso por paso implementar estas soluciones.

    Pasar tareas y acciones de una zona a otra

    Quique: Y yo creo que desde ahí ya tenéis ideas para poner en práctica en la zona de adaptación. Pero es muy importante que recordéis algo, y es que tú puedes pasar tareas y acciones de unas zonas a otras. Lo importante es que, tanto como sea posible, las lleves hacia tu zona de influencia si estas tareas, acciones o hábitos están en tu zona de adaptación, como que los lleves a tu zona de control si se encuentran en tu zona de influencia. ¿Por qué? porque te vas a sentir mucho mejor, ya lo hemos visto. Menos estrés, mayor sensación de seguridad en ti mismo. Así que tú imagina que estás trabajando en una empresa y te gustaría poder tener más control sobre tu horario de trabajo. Si lo dejas estar, esta emoción en sí se encuentra en la zona de adaptación. ¿Por qué? Pues porque es el resultado de tu trabajo, de tus necesidades vitales, es algo que está ahí, tú lo tienes ese rurún en la cabeza. ¿Cómo lo puedes bajar a la zona de influencia? Pues, por ejemplo, podrías hablar con tu jefa para ver si puedes trabajar con un horario flexible, con teletrabajo, ya sea, ahora mismo muchos de vosotros estáis pensando, ya, ya, ya, y si me dicen que no, bueno, Pues si te dicen que no, vamos a ver cómo lo puedes llevar a tu zona de control. Como decía Jeroen, yo puedo empezar a buscar un nuevo trabajo que me ofrezca un horario más flexible. O puedo adquirir nuevas habilidades que me permitan trabajar como autónomo y tener una mayor sensación de control sobre mi horario. Al final, para mover las cosas de tu zona de adaptación e influencia a tu zona de control, puedes seguir estos cinco pasos. Y el primero es, Jeroen,

    Jeroen: Identificar. Primero tenemos que identificar las cosas que están en tu zona de adaptación o la zona de influencia que queremos subir de nivel. Por ejemplo, si estás en un equipo de trabajo, podrías influir en las decisiones del equipo, pero no tienes control total sobre ellas. Por lo tanto, primero es identificar que estás en una zona mientras te gustaría estar en una otra zona.

    Quique: Y yo aquí os propongo un ejercicio muy sencillo, y es que dibujéis esas tres zonas, esos tres círculos concéntricos, y que pienses en las diez tareas más importantes que tienes para esta semana. Y lo puedes hacer con Post-it, que es muy divertido, para que veas cómo los vas moviendo de un lado a otro. Y empieza como hice ayer. Identifica esas diez cosas que tienes importantes a nivel personal y profesional esta semana y colócalas en cada una de esas zonas, porque a partir de ahí vamos a empezar a moverlas. El segundo paso es analizarlas. Analiza por qué esas tareas que has elegido están en una zona de adaptación, de influencia o de control, es porque no tienes la autoridad necesaria o porque no tienes las habilidades o recursos necesarios, ¿por qué hacen que se encuentren ahí?

    Jeroen: Y el tercer paso es la planificación. Por una vez que has identificado por qué estas cosas no están en la zona que quieres, porque no tienes la autoridad, pues hay que planificar para conseguir esta autoridad. O si has identificado que no tienes las habilidades, pues hay que planificar de cómo voy a conseguir estas habilidades o cómo voy a conseguir estos recursos que necesito. Por ejemplo, puedes ir a buscar formación adicional para adquirir estas nuevas habilidades. O puedes hablar con tu jefe para obtener más autoridad sobre tus tareas.

    Quique: Cuarto paso. Una vez que ya hemos identificado, analizado y planificado, llega el momento de pasar a la acción. Como ves, lo más importante son los primeros pasos donde vamos preparando el trabajo. Y ahora nos ponemos a la acción. Es ejecutar el plan. Y esto implica desde, oye, me apunto a un curso, hablo con mi jefa o cambio de trabajo si es que quiero tener más control. Lo importante es que yo sienta que estoy liderando el cambio de esas tareas. Y puede ser un cambio a gran escala o, ojo, puede ser un cambio a pequeña escala. Si yo lo que quiero es que mi hijo apruebe el examen de matemáticas que tengo la semana que viene, ¿dónde cae? Eso cae ahora mismo en zona de influencia. Y como ves, no depende de ti. ¿Qué puedo ejecutar para que caiga en mi zona de control? Pues voy a renombrar el objetivo. En lugar de decidir que mi hijo apruebe el examen de matemáticas, porque ya te aseguro yo, Jeroen, que yo no soy el que va a ir a hacer el examen de matemáticas. No, va a ser él o va a ser ella, si es tu hija. Voy a renombrarlo y voy a sentarme 30 minutitos cada día a trabajar con ella, ayudarla a estudiar ese examen de matemáticas. Y eso sí que cae en mi zona de control, y eso sí que lo he llevado a la acción. Así que, como habéis visto, puedo llevar cosas a nivel personal, a nivel profesional, grandes o pequeñas. Así que hemos visto identificar, analizar, planificar, llevarlo a la acción y, por último,

    Jeroen: Revisión. Revisión porque obviamente queremos conseguir un resultado, queremos llevarlo a la zona de control y hemos hecho algunas acciones, pero estas acciones no necesariamente dan el resultado que buscamos. Por tanto, revise tus progresos, ajuste tu plan si es necesario y recuerda que mover las cosas a tu zona de control puede llevar tiempo y esfuerzo. Por tanto, hay que tener un poco de paciencia.

    Quique: Eso sí, la mayor recompensa de haber hecho este ejercicio y bajar a la zona de influencia o a la zona de control tus tareas, tus acciones, tus hábitos, es saber que en cualquier situación que te propongas, vas a hacer todo lo que estaba en tu mano por conseguirla. Y aunque no se consiga al final, la sensación de haber hecho todo lo que estaba en tu mano hace que nos sintamos mucho más en paz con nosotros mismos, mucho más seguros, mucho más capaces de poder afrontar situaciones en el futuro complejas, sabiendo la importancia de llevarlas en nuestra zona de control. Así que como conclusión, Jeroen, ¿qué es lo que hemos aprendido en el episodio de hoy?

    Resumen

    Jeroen: Pues hemos visto, hemos comprendido incluso que las zonas de control, la zona de influencia, la zona de actuación nos ayudan a tomar decisiones más conscientes y responsables sobre nuestro tiempo, nuestra energía y nuestras emociones. Y al enfocarnos en las áreas donde tenemos mayor control e influencia y al desarrollar estrategias para adaptarnos a las situaciones que no podemos controlar, Entonces podemos tomar las riendas de nuestras vidas y construir un futuro más satisfactorio que esté en nuestras manos. Este es lo que nos queremos. Queremos el control. El éxito en cada una de estas áreas depende de la inversión de tiempo, de esfuerzo y de dedicación. Que no existe una fórmula mágica, pero aplicar estas ideas y estrategias que hemos compartido en este episodio podemos mejorar nuestra capacidad para tomar el control de nuestras vidas, para influir en nuestro entorno y adaptarnos a los cambios. Así. Al final, la próxima vez que te enfrentes a una decisión o acción, pregúntate, ¿está en mi zona de control, en mi zona de influencia o en mi zona de adaptación? Y recuerda, incluso cuando las cosas están fuera de tu control, siempre puedes elegir cómo adaptarte a ellas.

    Quique: Pues yo creo que ha sido un capítulo, Jeroen, de lo más interesante. Ahora sí que podremos decir que en el episodio 296 hablamos de la zona de control, la zona de influencia y la zona de adaptación. Uno de esos conceptos que hemos desarrollado en KENSO y que para nosotros son importantísimos. Y tan importante como desarrollar conceptos es dar las gracias a todos los miembros de KENSO Círculo. Así que, ¿qué tenemos para ellos, Jeroen?

    Tu plan de acción

    Jeroen: Pues para ellos primero tenemos el superguión que incluye un plan de acción. Ya hemos mencionado algunos pasos concretos que podemos hacer para implementar estrategias que hemos hablado. Pero en el superguión encuentras paso a paso un documento que explica qué puedes hacer y además pues recursos, enlaces a recursos interesantes, etcétera. Este es el superguión. Y los miembros de KENSO tienen más cosas porque además de este documento Puedes participar en un concurso. Quique, ya tienes sus libros seleccionados para esta semana.

    Quique: ¿Qué vamos a regalar? Voy a empezar con el que va a llamar más la atención, que es Calma tu p*to cabeza, de la doctora Faith Harper. La verdad es que es un método que cuando lo estuve leyendo es un provocador interesante porque tiene mucha información de lo que hablábamos antes de rumiar. Para nuestra zona de influencia, Jeroen gana todos los debates. El arte de argumentar, persuadir y hablar en público, de Mehdi Hasan, uno de los mayores expertos y que yo creo que este libro es un indispensable para hablar en público. Y, desde luego, para lo que ya hemos visto, que hemos tenido, zona de adaptación, zona de influencia, zona de control. Sí a casi todo, de Ferran Casas, a quien entrevistamos. Así que… ¿Qué es lo que te vamos a proponer como miembro de KENSO en Círculo para participar? Pues simplemente que en Patreon nos digas qué tienes ahora mismo de este podcast de KENSO que está en tu zona de control. Con eso, participarás en el sorteo de estos tres libros.

    Jeroen: Genial, genial. Y si tú también quieres unirte a KENSO Círculo para participar en otras cosas en los sorteos y recibir el super guión y muchas cosas más, pues dirígete a la web kentsu.es para Círculo. Y una de las cosas que también recibes, que para nosotros es más importante, es nuestra eterna gratitud. Y en este episodio queremos dar las gracias y un saludo muy especial a los miembros que se han unido recientemente, que son José Javier Llop, Sandra Aira, German Medrano, José Antonio Romero Gómez, Darío Peña, Nathalie Fribourg, Alicia Berzosa, Fabio Arana, Bbzix S.L. Sanagustin, que también hay empresas que nos dan ayuda, Juan Manuel Dibar, Natalia Romero, Vicente Soto, Norberto Domínguez y Rocio, que se han unido todos recientemente. Pues muchísimas gracias a todas estas personas.

    Quique: Muy importante, en la comunidad de WhatsApp, ¿cuántos somos ya, Jeroen? Simplemente en la comunidad. No sé, no sé. De 200. 200 personas hablando y tratando temas de efectividad, de temas que nos preocupan. Así que, ya sabes, apúntate, que te estamos esperando.

    ¡Nos escuchamos muy pronto!

    Outro: Muchas gracias por escuchar el podcast de KENSO. Si te ha gustado, te agradeceríamos que te suscribas al podcast, lo compartas en tus redes sociales o dejes tu reseña de 5 estrellas para ayudarnos a llegar a más oyentes. Y si quieres conocer más sobre KENSO y cómo podemos acompañarte a ti, tu equipo o tu organización en el camino hacia la efectividad personal, puedes visitar nuestra web. KENSO.es. Te esperamos la semana que viene en el próximo episodio del Podcast de KENSO, donde Quique y Jerun buscarán más pistas sobre cómo vivir la efectividad para ser más feliz. Y hasta entonces, ahora es un buen momento para poner en práctica un nuevo hábito KENSO.

    Quique: Eres libre de elegir tu actitud ante las circunstancias. ¡Nos escuchamos pronto!

 

Únete a KENSO Círculo

El club para personas centradas en mejorar su efectividad y vivir más felices.

Un club a tu alcance porque a partir de 1,5€ al mes tendrás acceso prioritario a los episodios del podcast sin publicidad, podrás descargar el superguión para cada episodio, recibirás cada mes un episodio especial donde haremos una reseña sobre un libro de efectividad, puedes participar en KENSO Lab para juntos crear hábitos efectivos, recibirás el newsletter semanal, podrás participar en el grupo de WhatsApp, disfrutarás de descuentos en los servicios de KENSO y de nuestra eterna gratitud por ayudarnos a mejorar.

Otros episodios en el podcast:

Jeroen Sangers

Anfitrión del Canasto. Mentor artesano especializado en la Efectividad 2.0 para personas y equipos de trabajo.

https://jeroensangers.com
Anterior
Anterior

7 hábitos que nos ahorran más de 1 día a la semana

Siguiente
Siguiente

¿De verdad somos tan listos? Descubre la respuesta con Manuel Martín-Loeches