Hazte esta gran pregunta para disfrutar de unas grandes vacaciones
Episodio 417
¿Qué le pides al verano?
No es una pregunta retórica. Es literal. Piénsalo un segundo. ¿Qué le pides a estas semanas que están a punto de empezar?
La mayoría respondería algo parecido a esto: descansar. Desconectar. Estar con la familia. No pensar en el trabajo. Quizás leer ese libro que lleva meses en la mesilla. Quizás no hacer nada.
Suena razonable. Y sin embargo, septiembre llega con una regularidad sorprendente. Y con una frecuencia igual de sorprendente, la respuesta honesta a «¿cómo te han ido las vacaciones?» oscila entre el «bien, pero se pasan muy rápido» y el «he vuelto igual de cansado que me fui».
No porque hayas hecho algo mal. Sino porque hay una pregunta que casi nadie se hace antes del último día de trabajo. Y esa pregunta es la que decide si en septiembre vuelves descansado o si simplemente vuelves.
Hoy vamos a explorarla.
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Índice del programa
(00:06) La gran pregunta para el verano
(02:51) Separación psicológica y ciclo del estrés
(08:13) Modo hacer vs. modo ser
(11:45) ¿A qué me reconecto?
(15:31) Revisión de la palabra del año
(19:42) El verano como laboratorio
(27:14) Presencia, silencio y pequeños grandes cambios
(35:50) ¡Nos escuchamos muy pronto!
Recursos mencionados
Burnout: The Secret to Unlocking the Stress Cycle de Emily y Amelia Nagoski | Amazon
Fluir (Flow) de Mihály Csíkszentmihályi | Amazon
La invención de la soledad de Paul Auster | Amazon
El Principito de Antoine de Saint-Exupéry | Amazon
Double Fantasy de John Lennon y Yoko Ono | Album.link
Episodio 394: Cómo una palabra puede transformar tu año entero | KENSO
Episodio 383: Un viaje a la alegría: del silencio a la luz con Pablo d'Ors | KENSO
Formación para empresas | KENSO
Cursos online | KENSO
Coaching personal | KENSO
Y la música de KENSO gratis para Podcasts y YouTube | Uppbeat
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Aviso: el transcriptor a veces no nos entiende, pero vosotros seguro que sí.
Disculpa, si lees algún error en la transcripción.Quique Gonzalo [00:00:06]:
¿Qué le pides a este verano? Y esto no es una pregunta retórica, es literal. Piénsalo un segundo. ¿Qué le vas a pedir a estas semanas que están a punto de comenzar? Porque la mayoría respondería algo parecido a esto, descansar, desconectar, estar con la familia, no pensar en el trabajo, quizá, leer ese libro que lleva meses en tu mesilla de noche. O puede ser que no haces nada, yo creo que suena razonable. Y, sin embargo, septiembre llega con una regularidad sorprendente año tras año, y con una frecuencia igual de sorprendente, la respuesta honesta a cómo te han ido las vacaciones, que suele oscilar entre el bien, pero se pasan muy rápido, y el he vuelto igual, he cansado de que cuándo me fui. No es porque hayas hecho algo mal, sino porque hay una pregunta que casi nadie se hace antes de nuestro último día de trabajo para comenzar las vacaciones. Y esa pregunta es la que decide si en septiembre vas a volver de descansado o si tan solo vuelves. Hoy vamos a explorar esa gran pregunta.
Jeroen Sangers [00:01:12]:
Bienvenidos a un nuevo episodio de KENSO, el podcast donde descubrirás cómo vivir con efectividad para ser más feliz. Yo soy Jeroen Sangers, aprendiz en cerrar el ordenador al último viernes de junio sin necesitar dejarlo todo perfecto antes de irme.
Quique Gonzalo [00:01:28]:
Y yo soy Quique Gonzalo. Aprendiz de no convertir las vacaciones en un proyecto de rendimiento personal, sino en un momento de desconexión y recuperación.
Jeroen Sangers [00:01:40]:
Y eso es lo que acabas de decir, me parece importante distinguirlo y nombrarlo, ¿no? Porque hay personas que escuchan esto y reconocen esta trampa. Yo también he estado aquí, ¿no? Llegan las vacaciones y lo primero que hacen es organizarlos como si fueran algún trimestre de trabajo, excursiones para cada día, restaurantes reservados con semanas de antelación, actividades para los niños planificado hora por hora.
Quique Gonzalo [00:02:08]:
Es cierto, y en en cierto modo, no nos preguntamos si estamos disfrutando o seguimos en modo ejecutando, ejecutando, ejecutando.
Jeroen Sangers [00:02:18]:
Yo creo que esa es tu última, ¿no? Pero antes de de ir a esa pregunta que tú has propuesto en la introducción, quiero entender muy bien el punto de partida que también has explicado, ¿no? Porque cuando dices que hay personas que vuelven de vacaciones igual de cansadas que se fueran, ¿de qué estás hablando exactamente? Porque no creo que sea por falta de sueño, ¿no? Pero, ¿qué qué hace que que volvemos así de de cansadas, no? ¿Será porque hemos estado trabajando, hemos estado pendiente del correo mientras estamos en la playa?
Quique Gonzalo [00:02:51]:
Bueno, es quizá algo un poquito más sutil, y, para entenderlo, me gustaría hablaros de una investigadora que es Sabine Sonnentag. Es de la Universidad de y durante más de 20 años ha estado estudiando cómo se recuperan las personas del trabajo, de este día a día que vivimos durante muchos meses. No el descanso en abstracto, es decir, la recuperación real, medible, la que nos permite llegar al lunes siguiente con recursos que el viernes anterior no teníamos. Y fíjate que una de las conclusiones más sólidas es que lo que determina la calidad de nuestro descanso no es el tiempo libre en sí mismo, es lo que ella llama el Psychological Detachment, es decir, la separación psicológica del trabajo. No basta con no abrir el ordenador, el que el problema es es que el trabajo puede seguir funcionando en segundo plano en nuestra cabeza, como esa aplicación Jeroen que no hemos cerrado del todo, ¿no? El procesador sigue trabajando aunque la pantalla esté apagada.
Jeroen Sangers [00:03:58]:
Y imagino que si el procesador no descansa.
Quique Gonzalo [00:04:02]:
Pues el sistema se agota igual. Es decir, podemos estar tumbados a lavartola en una hamaca disfrutando de una playa y, al mismo tiempo que estamos físicamente así, nuestra mente está repensando una conversación que tuvo una tarea que no terminamos antes de irnos, preocupados por el proyecto que va a empezar en septiembre. Jeroen, el cuerpo está de vacaciones, pero nuestra mente no.
Jeroen Sangers [00:04:28]:
Y yo creo que esto también explica algo que que he observado muchas veces, que hay personas que necesitan casi una semana entera para empezar a desconectar, ¿verdad? Y, por lo tanto, casi la mitad de las vacaciones solo en llegar.
Quique Gonzalo [00:04:41]:
Correcto. De hecho, Sonnentag lo documentó, y es que en sus estudios midió los niveles de recuperación de personas en vacaciones de distintas duraciones, y encontró que la recuperación no aumenta de forma proporcional con el tiempo. De hecho, las primeras jornadas son las menos eficientes porque, como tú bien has dicho, al final el sistema nervioso sigue en modo alerta. La recuperación real empieza cuando la separación psicológica es completa y eso, dependiendo de nuestro entrenamiento, puede tardar días.
Jeroen Sangers [00:05:14]:
Y esto significa, lo que a veces seguramente has observado, que si tienes, por ejemplo, 10 días de vacaciones, necesitarás los primeros 6 para llegar a este estado de desconexión real, y solo te quedan 4 días de descanso genuino.
Quique Gonzalo [00:05:31]:
Claro, y esos 4, fíjate, Jeroen, que muchas veces, ¿en qué lo solemos gastar ya? En preparar la vuelta. Así que fíjate que esto no es un síntoma, es la incapacidad de desconectar. Como hemos visto, el síntoma no es el problema, así que, Jeroen, ¿cuál es el problema de fondo?
Jeroen Sangers [00:05:50]:
Eso es la la pregunta correcta, ¿no? Hay un libro de Emily y Amelia Nagoski, que el libro se llama Burnout, publicado ya en 2019, y ellas explican algo que cambia la forma de ver el descanso, porque argumentan que el estrés no es una emoción que se resuelve cuando la causa desaparece. No, el estrés es como un ciclo biológico con un inicio, un desarrollo y un cierre. Y lo que hacemos habitualmente, que es simplemente parar, no no cierra este ciclo, solo es una pausa.
Quique Gonzalo [00:06:27]:
Me gusta la diferencia entre pausa y cerrar. ¿Para ti qué significa cerrarlo?
Jeroen Sangers [00:06:31]:
Pues cerrarlo significa que el cuerpo y la mente necesitan una señal de finalización. No estoy hablando de la ausencia del estímulo, no una señal activa de que esto terminó, que estás a salvo, que puedes saltar. En términos evolutivos, después de un peligro, el cuerpo siempre necesita saber que el peligro pasó. No basta con el que peligro ha desaparecido, necesita la señal, necesitamos ver el el el mamut muerto, ¿no? Que ya sabemos que no, o la o la el león, ¿no? Que aquí muerta, ya sabes, esto no, ya no hace nada más. Si simplemente desaparece, pues nuestra mente continúa en en en en atención, porque tal vez vuelve, ¿no? Necesitamos esta señal de esto se acaba.
Quique Gonzalo [00:07:16]:
Fíjate que a mí me viene ahora a la cabeza, Jeroen, momentos en los que me aparece esa señal de cerrarlo, que, en mi caso, muchas veces es cuando ya en vacaciones comienzo a a hacer deporte, cuando empiezo a mantener conversaciones profundas con cosas que han sucedido a lo largo del año, o cuando me emociono y me dejo ir leyendo un libro o viendo una película que me apetecía mucho, ¿no?
Jeroen Sangers [00:07:41]:
Sí, sí, sí. O simplemente sentarte 3 días en vuelta de gafas sin nada que ejecutar y preguntarte qué está pasando de verdad.
Quique Gonzalo [00:07:51]:
Hay algo que me gustaría que exploremos juntos, porque hemos descrito 2 problemas distintos. 1 es nuestra incapacidad de cerrar el ciclo del estrés, y el otro es del modo en que vivimos el tiempo libre. Pienso que ambos tienen raíces distintas, vienen de diferentes lugares.
Jeroen Sangers [00:08:13]:
Sí, efectivamente. Mark Williams es un catedrático de Oxford y 1 de los principales investigadores del mindfulness clínico. Él diferencia entre lo que él llama el modo hacer y el modo ser de la mente. Y el modo hacer es el que resuelve problemas, compara opciones, planifica el siguiente paso. Y este es un modo que habitualmente utilizamos para trabajar, que nos viene muy bien. Y luego hay el modo ser, que es el que existe en la experiencia sin necesitar producir nada, simplemente estar.
Quique Gonzalo [00:08:48]:
Claro. Y entiendo que, al final, la trampa es que el modo hacer es adictivo. ¿Por qué? Porque ya sabéis que nos encanta producir resultados visibles, y los resultados visibles nos dan la sensación de que estamos aprovechando el tiempo.
Jeroen Sangers [00:09:04]:
Exacto, exacto. Y este tiene todo que ver con los hormonas que tenemos de la felicidad, de dopamina, ¿no? Y este mecanismo en las vacaciones se vuelve especialmente para eso, porque sin el trabajo como estructura, el modo hacer busca otro contenido a que aferrarse, ¿no? Y lo encuentra en la organización de las vacaciones mismas. Vamos a planificar cada minuto de nuestras vacaciones.
Quique Gonzalo [00:09:30]:
Claro, y algo más, y es que cuando el modo hacer lleva años siendo el modo por defecto, el modo ser genera incomodidad. Si de 365 días al año, 330 estoy trabajando con el modo hacer por defecto, debo entender que enseguida que aparece el modo ser, a mi cerebro le genera cierta fricción. Y esa sensación nos lleva a decir, oye, es que, jo, estoy perdiendo el tiempo, no estoy haciendo nada útil, que es la que aparece cuando nos sentamos simplemente al «dolce far niente», a dormir la siesta, a tumbarnos sin hacer nada, es cuando estamos sin un objetivo claro, y para muchas personas esa incomodidad es tan real que prefieren llenarlo todo antes que permanecer en esta sensación de sentir que no están haciendo nada útil.
Jeroen Sangers [00:10:25]:
Estás escuchando esto y si reconoces esta incomodidad, quiero decirte, no estás solo. Yo yo lo reconozco muy bien, yo llevo años aprendiendo a no huir de ella de inmediato, porque yo también tenía siempre este tendencia de planificar mucho mis vacaciones. Y aquí
Quique Gonzalo [00:10:43]:
es donde nos gustaría aterrizar. Y es que en KENSO trabajamos con una herramienta que hemos construido juntos, que resulta, yo creo que útil y sorprendente para que la pruebes tú durante estas vacaciones. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla, y es que la mayoría de las personas no la utilizan ni siquiera en verano. Vamos a ir a hablar de esa pregunta que nadie se hace, y es que antes del último día de trabajo, muchos nos preguntamos, ¿tengo todo organizado para irme? ¿He dejado todo atado? Esas sí nos las hacemos, esas nos encantan porque nos da la sensación como que ya hemos cerrado. Pero la pregunta que no nos solemos hacer es esta, ¿a qué me voy a reconectar? ¿A qué me voy a reconectar, no de qué descanso, no no no de qué cosas voy a descansar y voy a dejarlas, no no no, sino a qué vuelvo.
Jeroen Sangers [00:11:45]:
Y eso es muy distinto.
Quique Gonzalo [00:11:48]:
100 por 100 distinto porque descansar de algo implica alejarnos, reconectarnos con algo implica saber hacia dónde vamos con un propósito, y la mayoría de personas, pues, reconozcámoslo. Muchas veces llegamos al verano tan saturados que tenemos claridad sobre de qué cosas subimos, que normalmente suele ser la oficina, los compañeros, los clientes, y con muy pocas certezas sobre a qué vamos a volver durante las vacaciones.
Jeroen Sangers [00:12:21]:
Y aquí hay quien escucha y va a pensar, pero eso, yo en vacaciones no quiero pensar en nada, yo quiero desconectar el cerebro, yo quiero apagarlo de todo. Y y lo entiendo perfectamente, porque yo también he pensado esto, pero hay una diferencia entre no pensar en el trabajo y no saber quién eres cuando el trabajo no está.
Quique Gonzalo [00:12:44]:
Wow, esto es brutal, Jeroen, porque tú sabes que en 1 de los ejercicios que hacemos durante los talleres para empresas, les preguntamos que se presenten sin decir nada profesional. Y quizá esto os sorprenda, pero a la mayoría de la gente le cuesta mucho presentarse sin decir cosas profesionales. Para mí lo que acabas de decir, el no saber quiénes somos cuando el trabajo no está presente, es el epicentro de todo. Porque, como decíamos ahora con este ejemplo, hay personas cuya identidad está tan ligada al rol profesional que, cuando ese rol desaparece 2 semanas, no saben qué queda. Y eso es cierto, nos puede generar incomodidad. Lo que sucede es que esa incomodidad no se va a resolver organizando más actividades. Se resuelve con una gran pregunta, Jeroen, así que, ¿cuál sería esa pregunta que nos podemos hacer?
Jeroen Sangers [00:13:41]:
Sí, la pregunta es, ¿quién soy yo cuando no estoy siendo útil?
Quique Gonzalo [00:13:48]:
¿Quién soy yo cuando no estoy siendo útil?
Jeroen Sangers [00:13:52]:
Sí. Y no lo digo como pregunta filosófica abstracta, que también nos gustan este tipo de preguntas, pero, en este caso, no, lo digo como algo concreto. ¿Qué te gusta? No en el sentido de qué hobbies tengo, sino en el sentido más básica, ¿qué te da placer? ¿Qué te da paz? ¿Qué tipo de conversaciones te dan energía? ¿Qué tipo de silencio no te incomoda?
Quique Gonzalo [00:14:15]:
Uf, esto, Jeroen, es crema, esto es crema. Así que vamos vamos a continuar, porque este es un ejercicio reflexivo que puede cambiar la vida en muchas personas. Y aquí, además, lo unimos con otra herramienta que muchos de vosotros ya tenéis en marcha, que es la palabra del año. ¿Por qué? Porque si la elegiste bien en enero, con mucha probabilidad, con mucha probabilidad, tú ya tienes una respuesta provisional a esas preguntas.
Jeroen Sangers [00:14:49]:
Sí, y eso es exactamente lo que quiero explorar, porque en el episodio 394 hablamos de por qué una palabra funciona mejor que una lista de objetivos, y 1 de los argumentos más sólidos fue el cebado cognitivo, que tu cerebro busca lo que has nombrado. Y si tu palabra es curiosidad, por ejemplo, empiezas a ver oportunidades de ser curioso donde antes no los veías.
Quique Gonzalo [00:15:16]:
Lo que quizá no comentamos en aquel episodio, Jeroen, porque lo dejamos para otro momento, es lo que ocurre cuando llevamos ya 6 meses con una palabra y no nos hemos parado a revisar cómo la hemos vivido.
Jeroen Sangers [00:15:31]:
No, no, no, y, efectivamente, no lo hemos explicado y yo creo que es una de las partes más importantes de de una palabra del año, ¿no? Porque tu palabra del año, a mitad de año, ya sabe cosas que tú todavía no te has apuntado. Voy a contar algo. Hace 3 años llegó a agosto con silencio, como palabra, ¿no? Y había elegido en en enero con toda la convección de mundo, silencio, y le había puesto en el fondo de pantalla móvil. Había hablado de ella en este podcast. No obstante, al de 6 días vacaciones, sentado en una terraza en el sur, con sol, brisa, nada urgente, de repente tuve una sensación incómoda de de quien llevo rato en la fiesta sin saber con quién hablar, ¿no? No me faltaba nada externamente, pero algo no cuadraba. Y en ese momento me dicen, por primero vez en meses, una pregunta. Hey, ¿dónde ha estado mi palabra este año?
Quique Gonzalo [00:16:30]:
¿Y dónde había estado?
Jeroen Sangers [00:16:32]:
Pues no había una una respuesta bonita, ¿no? El el silencio que me había prometido en enero, pues brillaba por su ausencia ya en junio, porque había el llenado caro hueco. Había dicho sí a casi todo. Había llegado el verano igual desatorado y que había salido del invierno. Y la pregunta no fue, he fallado en mi palabra. Esto sigue convertir en objetivo con nota, ¿no? Que es exactamente lo que no queremos con la palabra del año. No, la pregunta fue, ¿qué me ha estado intentando decir la palabra que yo no he querido escuchar?
Quique Gonzalo [00:17:07]:
Esto me parece clave, porque eso es una revisión de mitad de año, no un examen, y ahí es donde reside la diferencia. Un examen nos juzga, una revisión nos informa, y las vacaciones son 1 de los mejores momentos, por no decir el único momento del año, con el silencio suficiente para poder hacer esa revisión de verdad, para cada 1 de nosotros sea cual sea nuestra palabra. Y no porque tengamos que dedicarle un día entero con un cuaderno a hacer un trabajo en profundidad, de autoconocimiento, no, no, no, no, sino porque cuando el ruido del trabajo para, nuestra palabra del año tiene espacio para hablar, para volver a aparecer, para darnos información.
Jeroen Sangers [00:18:00]:
Sí, y aquí quiero parar un momento, porque creo que hay 2 perfiles de persona escuchando esto, que hay personas, oyentes, que ya tienen su palabra el año desde enero y nunca han pensado en revisarla, pues, y la que todavía no tiene esta palabra, o la eligió y ya no recuerda cuál era. ¿Qué mensaje, Quique, tienes para cada 1 de estos 2 perfiles? Es
Quique Gonzalo [00:18:25]:
maravilloso porque siempre buscamos alternativas, Jeroen, en las que salgamos dignos en cualquier situación que nos encontremos. Así que aquí ya lo sabéis, hablamos de efectividad real, nada de a todos a tope todos los días. No, no, no, no. Para quien tiene la palabra y no la ha revisado, el verano es el momento. No hace falta realizar un informe de gestión, como os decía antes, no, no, no, ni una grandísima retrospectiva. Para preguntarte simplemente cómo has vivido, solo necesitas hacerte 3 preguntas, 3 preguntas. La primero es, ¿cuándo ha aparecido tu palabra en estos 6 meses? La segundo pregunta es, ¿cuándo la has esquivado? Y la 3º es, ¿qué te dice el hecho de que la hayas esquivado? Es decir, ¿por qué, para qué quisiste esquivar cuando apareció la palabra? Creo que eso es tan potente que nos da la información suficiente como para seguir trabajando y puliendo nuestra palabra del año. Para quien no tiene la palabra, también podría deciros que el mejor laboratorio que tenemos es el verano.
Quique Gonzalo [00:19:42]:
De hecho, ya sabéis que 1 de nuestros autores favoritos, que Jeroen lo pronuncia mucho mejor que yo, pero yo no tengo ninguna vergüenza intentar decirlo, el psicólogo que pasó de cosas investigando el estado de flujo, yo creo que lo mejor es decir que su libro es el de fluir, que cuando lo decimos así, Gerard lo pronuncia
Jeroen Sangers [00:20:03]:
El autor de fluir.
Quique Gonzalo [00:20:05]:
El autor de fluir descubrió que la creatividad y la claridad no emergen en los momentos de mayor actividad, sino en los de menor actividad. En los de menor actividad es cuando emergen tus momentos de mayor capacidad de claridad. Es decir, tu cerebro necesita tiempo sin tareas, tiempo de desconexión para reconectar ideas que de otra forma jamás se van a poder conectar. Y es en vacaciones cuando bajamos la presión, bajamos la carga de estrés, bajamos también nuestras defensas en cierto modo y dejamos de ejecutar lo que permite que aparezcan cosas. Deseos que habíamos aparcado, preguntas que no nos habíamos permitido hacer. Y es ahí, es en ese espacio donde suelen aparecer las palabras.
Jeroen Sangers [00:21:04]:
Y, simplemente, para complementarlo, añadiré una cosa desde mi propia experiencia trabajando con el palabra al año, que, a veces, algunos años he tenido palabras que en junio parecían equivocadas, digo, esta ya no es ya no es útil, ya no me sirve, pero, no obstante, en septiembre entendí que eran perfectas. Y he tenido palabras que en julio parecían imperfectas y en septiembre entendí que las había elegido desde el miedo y no desde el que Brad necesitaba.
Quique Gonzalo [00:21:33]:
¿Y cómo eres capaz, Jeroen, de distinguir unas de las otras?
Jeroen Sangers [00:21:36]:
Yo creo que por la incomodidad que generan, ¿no? Porque si tienes la palabra correcta, no es la palabra que te hace sentir bien, es la palabra que te hace sentir que aún tienes camino por coger.
Quique Gonzalo [00:21:52]:
Qué bueno. Porque, o sea, cuando dices que aún tenemos camino por recorrer, a mí me lleva a algo que creo que vale la pena explorar, porque hay personas que cuando llegamos a este punto del argumento, podemos sentir un cierto rechazo, es decir, podemos pensar, pues, muy bien, pero yo es que en vacaciones quiero descansar, no hacer introspección de lo que me están hablando estos chicos, ¿no? Y comprendo esa reacción porque he pasado por ahí. Lo que pasa es que me di cuenta que cuando tenía esa reacción era porque confundía 2 cosas distintas. La introspección agotadora es la que nos machaca con preguntas sin respuesta, la que genera más ruido del que en verdad puede llegar a resolver. Y creo que lo que aquí estamos proponiendo es muy diferente. Es una sola pregunta hecha desde la curiosidad, no desde el juicio, que es, ¿dónde ha estado mi palabra? No nos estamos preguntando, ¿por qué no la he cumplido? No, no, no, no, no, sino, ¿dónde ha estado?
Jeroen Sangers [00:23:02]:
Sí, esta es la como la diferencia entre un juez y un observador.
Quique Gonzalo [00:23:08]:
Sí, nosotros somos observadores de paz, de paz y de tranquilidad de espíritu. Y es que esa diferencia lo va a cambiar todo, porque el juez genera resistencia, fricción, confrontación, sale enseguida al mono a defendernos. Claro, es que como tenía tanta carga de trabajo, ¿cómo iba a pensar en mi palabra del año cuando me apareció esta vez que tenía esta reunión con esta persona? Y lo entendemos. Lo que sucede es que cuando somos capaces de coger el otro sombrero, el del observador, vamos a ver cómo es capaz de generarnos información, y la información es lo que necesitamos para que la segundo mitad del año sea distinta a la primero.
Jeroen Sangers [00:23:46]:
Y aquí me parece importante añadir algo que hemos visto en KENSO Circulo, con los miembros de KENSO Circulo hemos trabajado mucho el tema de
Quique Gonzalo [00:23:53]:
Bueno, bueno, Jeroen, primero cuéntanos qué es KENSO Circulo y cómo se puede apuntar la gente, que seguro que muchos querrán saberlo también.
Jeroen Sangers [00:23:59]:
KENSO Circulo es nuestra comunidad de personas comprometidos con la misión de KENSO, es decir, mejorar su propia efectividad para ser más felices, y tenemos una enorme cantidad, cada vez más cosas, de de de iniciativas ahí dentro de esta comunidad para, juntos, crecer hacia este objetivo, ¿no? Por tanto, tenemos un club de lectura donde leemos libros, tenemos el club de estudio donde revisamos episodios antiguos del del podcast, y tenemos el KENSO Lab, donde cada 2 meses lanzamos un reto y trabajamos en pequeños grupos en un cambio concreto de hábitos. Y en este KENSO Lab también hemos trabajado el tema de palabra del año. Si quieres apuntarte, si quieres tener más información, KENSO.es/circulo. Para volver a a la palabra del año, hay personas que que hacen la revisión de verano y y descubren que su palabra ha funcionado mejor de lo que crea, que en realidad sí han estado presentes, solo en de formas que no anticipaban cuando la eligieron, y eso también es información valiosa.
Quique Gonzalo [00:25:08]:
Claro, porque una palabra no solo aparece de las formas que esperas. Por ejemplo, yo también tenía la palabra silencio, si recordáis, y la palabra silencio para mí no aparecía en haciendo un yoga matutino, meditaciones o mindfulness, no, no, no, no. Yo era consciente que para mí silencio, la palabra silencio, apareció en todas aquellas conversaciones que decidí no tener, en proyectos a los que dije no, en mensajes que tardé en contestar porque necesitaba pensar primero. Y es donde vi la potencia de la palabra del año, porque estuvo ahí, me estuvo ayudando, estuvo presente. Quizá no lo había visto porque la buscaba de otra forma distinta que era, pues, en el
Jeroen Sangers [00:26:05]:
silencio. Sí, al final veo que que buscabas el silencio que habías imaginado en enero, y esto dice que casi no viste el silencio que habías construido.
Quique Gonzalo [00:26:15]:
Correcto, Jeroen. Y creo que ahí se encuentra el segundo regalo del verano, no solo la revisión de lo que ha pasado, también la posibilidad de recalibrar cómo queremos que viva la palabra en los próximos 6 meses. Y es maravilloso, porque ya en el episodio 394 de la palabra del año, dijimos algo que permanece inmutable, que es que la palabra no te dice qué hacer, te aporta un criterio con el que decidir. Y en verano, cuando baja esta presión de la que hablábamos antes, es el momento en el que podemos afinar ese criterio. Preguntas que durante el año, pues, oye, es probable que no hayamos tenido tiempo para poder realizarlas, tiempo de calidad. Preguntas como, ¿esto que estoy construyendo está alineado con mi palabra? ¿Esta dirección me acerca a quién quiero ser o me aleja de quién quiero ser?
Jeroen Sangers [00:27:14]:
Sí, al final, la palabra sirve como un filtro sobre qué dejas entrar en tu vida, qué dejas entrar en tu cabeza, y esto este filtro también funciona en agosto.
Quique Gonzalo [00:27:26]:
Claro. De hecho, en especial, en agosto. ¿Por qué? Porque tenemos esa bajada de presión, más capacidad de silencio a nuestro alrededor, menos ruido a otros niveles, suficiente como para poder trabajar en esa revisión.
Jeroen Sangers [00:27:42]:
Y aquí quiero traer algo de la música. Ya sabes que a nosotros nos encanta la música y siempre estamos pensando en en canciones, y creo que aquí hay una imagen que ilustra esto con una precisión que el argumento solo no tiene. Y estoy hablando de John Lennon. Hay un momento en la historia de John Lennon que me parece perfecto para esto, ¿no? Estamos hablando del el año 1975, el momento de mayor éxito de su carrera en solitario después de los Beatles, ¿no? Y justo en este momento, John Lennon decidió retirarse 5 años para dedicarse a su hijo Sean. No hizo giros, no grabó discos, aprendí incluso a hacer pan, y cuando alguien te preguntaba qué estaba haciendo, él respondía, pues nada, y es lo más difícil que ha hecho en mi vida. 5 años después, pues publicó Double Fantasy, probablemente, el disco más honesto de su carrera, y no porque hubiera parado, sino porque había escuchado lo que el silencio tiene que decirle sobre quién era y qué quería hacer.
Quique Gonzalo [00:28:50]:
Es que lo que describes, Jeroen, no es un retiro creativo, no es un fin de semana de silencio, que también. Es una persona que se permitió, que se dio ese permiso para existir sin producir. Sé que es un lujo, o personas lo pueden ver como un lujo, y quizá eso, para alguien cuya identidad ha estado ligada a la producción durante décadas, es lo más contracultural que puede hacer. Pero nosotros nos lo podemos permitir a otra escala. Nos lo podemos permitir a la escala de los fines de semana. Nos lo podemos permitir a la escala de una semana de nuestras vacaciones o de unos días de nuestras vacaciones, con lo cual me parece un ejemplo maravilloso.
Jeroen Sangers [00:29:39]:
Pues bien, en la cabeza, otro otro obra en en obra de música, literatura es otro de nuestras pasiones, ¿no? Y estoy pensando en Paul Auster, que que escribió en en en en la invención de la soledad, que la soledad no es la ausencia de los demás, sino es la presencia de 1 mismo. Y para muchas personas eso es exactamente lo más incómodo de las vacaciones, quedarse solos consigo mismas sin hacer sin hacer nada y nada que ejecutar.
Quique Gonzalo [00:30:13]:
Ajá. Y es, sin embargo, ahí donde en esa presencia aparece lo que importa. Si recordáis El Principito, el libro maravilloso, hay algo que resume todo eso con una sencillez que descoloca, y es que el tiempo que perdimos con nuestra rosa es lo que hace que nuestra rosa sea importante, no la eficiencia con la que cuidamos nuestra rosa. Es decir, el tiempo que le dedicamos sin producir nada. De verdad, después de muchos años dedicándonos a esto, 1000 de personas que han pasado por nuestros talleres, cada vez lo tenemos más claro, el valor no está en el resultado. El valor reside en la presencia.
Jeroen Sangers [00:31:00]:
Quiero hacer un una pregunta directa antes de cerrar este bloque, porque creo que hay alguien escuchando que puede tener miedo de lo que puede encontrar si se da este espacio, nos cerramos por miedo para no abrir la caja de Pandora. Pues, si el verano es el momento en el que ruido para y la palabra habla, ¿qué pasa si lo que dice la palabra no te gusta?
Quique Gonzalo [00:31:28]:
Es una pregunta honesta, Jeroen, es una pregunta que hay personas que se pueden hacer, y para mí la respuesta es que es mejor saberlo ahora que no saberlo nunca. Si recordamos la entrevista que hicimos en el episodio 383 con Pablo Dors, él nos hablaba en un momento de cuando practicaba como sacerdote la extremaunción en el hospital, y cómo encontró que de manera reiterada muchas personas le decían que se arrepentían de las cosas que no llegaron a hacer. Pues esto es lo mismo, Jeroen. Es mejor que lo sepamos ahora que no saberlo nunca. Yo tengo que reconocer que he sido el primero que en un año de mi vida, en una revisión de mi verano, me di cuenta que había pasado 6 meses construyendo cosas importantes para los demás y muy pocas para mí. Y no era una acusación de nada, era información, y esa información cambió como usé la segundo mitad del año. No de forma radical, no hubo grandes decisiones, pero sí hubo una diferencia en el criterio con el que tomaba las pequeñas, porque me estaba dando cuenta que a mí me encanta ayudar a los demás, pero es imposible ayudar a los demás si antes no me ayudo a mí mismo.
Jeroen Sangers [00:32:52]:
En tu caso, ha sido un verano como un punto de inflexión, no como paréntesis. Yo creo que los los oyentes pueden elegir qué quieren hacer con su verano, ¿quiere utilizarlo como punto de inflexión o como paréntesis? Un
Quique Gonzalo [00:33:07]:
punto de inflexión, en cierto modo, para decirlo así, no es un paréntesis en el año, un punto de inflexión es dentro de él, dentro del año. Quien vuelve de vacaciones, igual que como se fue, ha dejado marchar un momento único donde el silencio es lo suficiente para poder ver la vida con otra perspectiva. Entonces, yo creo que es el momento de ser conscientes de tener presencia y de que estas vacaciones, cuando nos volvamos a ver en septiembre, digamos que ha merecido la pena.
Jeroen Sangers [00:33:50]:
Impresionante, Quique. Vamos a sintetizar todo lo que hemos construido hoy, porque yo creo que hay una una progresión de ideas que vale la pena verlo todo junto, ¿no? El problema no es la falta de día de vacaciones, el problema es que la mayoría llegamos en verano sin cerrar el ciclo de estrés, y parar no cierra ciclo, solo lo pausa. Y lo que determina la calidad del descanso es la separación psicológica del trabajo, que no basta con no abrir el ordenador, porque la mente tiene que soltar de verdad. Y eso puede tardar días si no la facilitas. Y la trampa de un modo a hacer es que cambiamos el contenido en las vacaciones, pero no el modo en que que actuamos. Cambiamos los proyectos de trabajo por los planes de vacaciones y seguimos en el mismo estado mental. Y la pregunta que nadie se hace, y la que amargada diferencia, no es como desconecto, sino es, ¿a qué me reconecto?
Quique Gonzalo [00:34:53]:
Y la palabra del año es la respuesta más concreta que podemos utilizar a esa pregunta. No nos va a decir qué hacer en vacaciones, lo que nos va a aportar es un criterio con el que vivir estas semanas. Nos va a hacer que nos preguntemos, ¿es esta decisión me acerca a mi palabra? ¿Este plan conecta con lo que quiero construir? ¿Hay algo que mi palabra lleva meses intentando decirme que el ruido del trabajo no me ha dejado escuchar?
Jeroen Sangers [00:35:20]:
Efectivamente, la palabra como brújula también en verano, también en las vacaciones, especialmente en las vacaciones.
Quique Gonzalo [00:35:28]:
Yo, antes del hábito, quiero volver a esos veranos donde, bueno, ya de hace años, pero donde todo lo aprendido es lo que, a día de hoy, os contaba. Cuando me quedaba largo tiempo sentado mirando al mar con con la pregunta, sin buscar una respuesta rápida, sin el móvil, sin excusa, En algún momento de esa tarde, yo creo que entendí que el silencio que había elegido como palabra no era el silencio del que huía, era el silencio al que quería volver, que lo había estado construyendo sin darme cuenta que estaba más cerca de él de lo que pensaba. A partir de ahí, ese verano fue distinto, no porque hiciera menos cosas, sino porque las hice, las elegí con un criterio que antes no tenía, y me permitió volver en septiembre con algo que no me había llevado, claridad sobre qué quería construir en la segundo mitad del año. Así que yo te invito también a que recuperes tu palabra del año, a que, si no la tienes, te vayas a escuchar ese episodio maravilloso, y te la descubras porque estás a tiempo, no hay ningún problema, esto no tuvo por qué empezar en enero, y puedas volver con ese regalo en septiembre cuando nos volvamos a ver.
Jeroen Sangers [00:36:48]:
De hecho, para muchas personas, el año empieza en septiembre. Quique, antes de de la despedida, ¿cuál es el hábito que he hecho de de este episodio?
Quique Gonzalo [00:36:59]:
Bueno, aquí ya sabes, Jeroen, que nosotros vamos a poner algo encima de la mesa que nos dé un poquito la vuelta. Pero, pero yo creo que podemos hacer un pequeño spoiler de lo que va a pasar primero en verano, antes de darle el hábito, Jeroen. Así que vamos a contarles qué va a pasar este verano.
Jeroen Sangers [00:37:22]:
Dime, ¿qué vamos a hacer?
Quique Gonzalo [00:37:24]:
Vamos a revisar. Sabéis que nosotros también nos vamos porque nos encanta poder poder desconectar. Pero no, vamos a dejaros, cada semana vais a tener episodios, vais a tener reseñas de los libros de efectividad que durante este año hemos estado viendo con la comunidad de KENSO Círculo. No todos, pero sí algunos. Y como ha dicho Jeroen, si vosotros también queréis uniros a la comunidad, KENSO punto es barra círculo. Así que, ahora sí, os dejamos con el hábito KENSO, y es aprovecha a desconectar este verano para reconectar contigo mismo. Os deseamos unas muy felices vacaciones y esperamos veros aquí con muchas energías, muchas ganas, muchos retos, mucha efectividad y muchas sorpresas el próximo septiembre. Hasta dentro de pronto.
Jeroen Sangers [00:38:22]:
Chao.
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